La esperanza como antídoto para mejorar la educación
Ahora ya no veremos a las personas que dicen que “la esperanza nunca se pierde” como ingenuas, sino como personas inteligentes, con grandes valores y con una gran fortaleza.
Ahora ya no veremos a las personas que dicen que “la esperanza nunca se pierde” como ingenuas, sino como personas inteligentes, con grandes valores y con una gran fortaleza.
Debatir estos temas en base a las evidencias es necesario para detectar “modas educativas” que tienen efectos perjudiciales y para potenciar estas funciones ejecutivas al máximo
Las evidencias educativas de impacto social surgen del trabajo colaborativo entre personas investigadoras, docentes, familias, alumnado y otras personas de la comunidad educativa.
Una vez más, las interacciones entre personas se convierten en la piedra angular, ¡fantástica noticia, porque no depende ni de recursos ni de inversión!
Es muy importante tener conciencia de qué actuaciones educativas implementamos, cómo las llevamos a cabo, por qué las realizamos y en qué teorías están basadas.
¿Nuestro cerebro está determinado por nuestra genética o por nuestras experiencias? ¿En qué medida? Esta publicación nos deja unas esperanzadoras aclaraciones.
En general, cada vez hay más pruebas de que la exposición a una segunda lengua no retrasa la comunicación del alumnado TEA, sino que podrían obtener diversos beneficios.
Quienes trabajan bien científicamente aportan a las escuelas evidencias de impacto social, actuaciones que garantizan la mejora de resultados.
El artículo señala la importancia de alejarse de la creencia predominante de que el TDAH es un trastorno del comportamiento
Cualquier persona, venga de donde venga, tenga la edad y los estudios que tenga, puede disfrutar, aprender y comprender este tipo de obras mundialmente valoradas