En 2027 se celebrarán muchos actos y publicaciones sobre las creaciones de la llamada Generación del 27. Su maravillosa síntesis entre tradición y modernidad, logrando aumentar el brillo de cada una de ellas merece que sea tenida en cuenta también en su centenario. Conviene por tanto conocer las cuatro orientaciones que pueden lograrlo:

1) No hubo solo creadores, sino también creadoras.

Tradicionalmente, por Generación del 27 se ha presentado una lista de solo hombres como Alberti, Vicente Aleixandre, Luis Cernuda y Federico García Lorca. Sin embargo, hubo excelentes creadoras como Ernestina de Champourcin, Josefina de la Torre, María Teresa León y Concha Méndez, las dos primeras ya incluidas por Gerardo Diego en su Poesía española. Antología (Contemporáneos) de 1934.

2) No es solo una generación literaria sino una generación cultural.

Se hicieron excelentes creaciones en las diferentes dimensiones de la cultura: cine de Luis Buñuel, pintura de Maruja Mallo, música de Rosa García Ascot, escultura de Marga Gil. El nombre tiene su origen en la celebración en 1927 del tercer centenario de la muerte de Góngora y, por lo tanto, fue considerada una generación poética y en todo caso literaria, pero con el tiempo se ha ido viendo más que esas creaciones literarias se daban en un contexto de interacción con otras grandes creaciones culturales.

3) Co-creación dialógica entre cultura popular y alta cultura.

Lorca valoró metáforas populares como decir “tocino del cielo” a un dulce o “alero” al saliente de un tejado al nivel cultural de las metáforas de Góngora. Bretón se adelantó convirtiendo en ópera la jota aragonesa (su famosa La Dolores). El conjunto de esta generación supo valorar y dar valor a la cultura popular y la alta cultura, la tradición y el vanguardismo. El mismo Lorca escribió “El romancero gitano” y “Poeta en Nueva York”.

4) Función fundacional de la educación y las instituciones culturales.

Habitualmente, las grandes generaciones culturales aparecen en países que en ese momento son grandes potencias como pasó precisamente en tiempos de Góngora, Velázquez y Cervantes. Las generaciones del 98, del 14 y del 27 son inseparables de instituciones donde se formaron en mayor o menor medida, incluyendo su promoción por parte de Ortega y Gasset o Ramón y Cajal.

Con estas cuatro orientaciones, o con alguna de ellas, la celebración del centenario en ambientes educativos contribuirá también a que la infancia y toda la población tengan la oportunidad de desarrollar su conocimiento y su motivación por la mejor cultura.

 

Imagen: Unsplash
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Autor de “Compartiendo palabras”