Ni en las escuelas, ni en las universidades

Algunos de nosotros llevamos años aplicando el club de valientes violencia cero en las escuelas y hemos comprobado que es la actuación más eficaz para frenar todo tipo de violencia, incluido el acoso. Gracias a nuestra formación en evidencias científicas hemos entendido por qué algunos niños y niñas atacan a otros y por qué quienes lo han sabido siempre no han actuado para denunciar y proteger. La ciencia lo explica con un concepto que “sitúa el sol en el centro” y clarifica las explicaciones erróneas que hasta ahora nos habíamos dado. El concepto es la violencia aisladora, que consiste en atacar a quien se atreva a defender a una víctima. Ese ataque puede ser en forma de difamaciones, burlas, aislamiento y desprestigio social, entre otras. Estos ataques son temidos por las personas buenas que quisieran defender y posicionarse contra la violencia pero tienen miedo de hacerlo porque muchas veces se quedan solas, sin ningún apoyo. Hemos podido comprobar que el club de valientes violencia cero protege contra la violencia aisladora y logra que nadie tenga miedo de defender a una víctima porque, cuando un niño o niña da el primer paso, muchos y muchas se unen y activan su escudo para protegerle de la violencia aisladora. 

Este fenómeno no solo ocurre en las escuelas, como muchos y muchas sabéis. También ocurre en otros ámbitos, académicos y laborales. Por este motivo, las personas del CREA han dado ese primer paso dentro de su grupo de investigación. En coherencia con su propia investigación y con el acompañamiento a las escuelas que aplican club de valientes violencia cero, no miraron hacia otro lado cuando personas del propio CREA denunciaron casos de acoso laboral que estaban sufriendo dentro del grupo. Como suele ocurrir, quienes sufrieron la violencia fueron personas vulnerables, en este caso becarias, y quienes ejercieron el abuso de poder fueron personas con contratos estables que pensaban que nadie se atrevería a defender a las becarias. Pero se equivocaron. Ante esta situación, el grupo adoptó una postura clara y valiente: apoyó a las becarias, activó el Comité Violencia Cero y definió las conductas inaceptables. Actuó en coherencia y con valentía, a pesar de saber que quien estaba acosando no iba a aceptar bien esta decisión. 

Tras dejar claro que el grupo iba a defender a las víctimas, tal como se les decía a las escuelas que se debe hacer, las reacciones fueron las esperadas. Algunas personas decidieron abandonar el grupo y otras decidieron quedarse, con mucho orgullo por este posicionamiento claro en favor de las víctimas. No nos sorprende que hayan aparecido ataques y mentiras contra CREA y Ramón Flecha en algunos medios de comunicación, porque es uno de los comportamientos frecuentes en la violencia aisladora. Pero la buena noticia es que, al igual que en las aulas, estos ataques se reducen cuando más personas actúan con valentía, defendiendo tanto a las víctimas (en este caso, las becarias) como a quienes las apoyan. Por ello, quienes firmamos este texto queremos expresar nuestro apoyo a Ramón Flecha y al equipo de CREA ante los ataques que están sufriendo, y queremos destacar el valor de seguir promoviendo espacios sin violencia con una actitud firme y valiente.

[Imagen: Freepik]
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Doctora en Educación. Durante 23 años maestra de pedagogía terapéutica y educación primaria y 8 años directora del CEIP L'Escolaica. Profesora en la Universidad de Valencia.

Profesor de la VIU y profesor sustituto de la UV. De formación, maestro de educación especial y primaria. Sus líneas de investigación incluyen las actuaciones educativas de éxito, la inclusión educativa, las nuevas masculinidades alternativas y la socialización preventiva de la violencia de género.