Un número creciente de escuelas nos ha pedido que aclaremos una situación que les preocupa por la repercusión que, a su juicio, puede tener en la mejora de los resultados educativos.
En mayo de 2025 algunas escuelas recibieron una carta firmada por profesorado universitario comunicando su disposición a colaborar con Comunidades de Aprendizaje. Posteriormente, cuando diversas informaciones periodísticas cuestionaron las Comunidades de Aprendizaje mediante afirmaciones que numerosos centros consideran falsas, esas escuelas observaron que ninguna de las personas firmantes publicó declaraciones públicas defendiendo dichas actuaciones educativas. No ven coherente esa actitud con lo que dicen en la carta: “la calidad y el desarrollo del proyecto de Comunidades de Aprendizaje”.
Diversas voces señalan que ven que las universidades cuentan con profesorado extraordinario, comprometido con una investigación rigurosa que aporta evidencias científicas que mejoran la educación. También hay profesorado que prioriza intereses propios sobre la mejora de los resultados educativos de la infancia y de todas las personas. Algunas voces señalan que también quienes priorizan al principio la mejora de resultados y, cuando ya logran contratos estables, pasan a priorizar intereses propios.
Lo que preocupa a muchas Comunidades de Aprendizaje es que algunas personas que anteriormente atribuían las mejoras obtenidas a determinadas Actuaciones Educativas de Éxito hayan pasado posteriormente a explicarlas mediante otros conceptos o marcos teóricos. Algunas escuelas consideran que ello puede generar confusión sobre qué actuaciones cuentan realmente con evidencias acumuladas de mejora de los resultados y de la convivencia.
Desde la perspectiva de estas escuelas, el riesgo aparece cuando se presentan actuaciones diferentes como si fueran equivalentes a las Actuaciones Educativas de Éxito ya contrastadas científicamente. Su preocupación es que ello pueda dificultar la identificación de los elementos que han demostrado contribuir a la mejora educativa. Las fuentes consultadas dicen que en los movimientos de profesorado en las antes se defendían las actuaciones de éxito, ahora crean confusión al modificar el nombre de las Actuaciones Educativas de Éxito e introducir algo que no ha demostrado que mejora los resultados y la convivencia.
También manifiestan preocupación porque en algunas actividades de formación o asesoramiento se atribuyan las mejoras de resultados conseguidas con actuaciones educativas de éxito como grupos interactivos, tertulias dialógicas o club de valientes violencia cero a otras actuaciones muy diferentes como entornos interactivos de aprendizaje. Según estas escuelas, introducir esas confusiones genera un empeoramiento de resultados educativos. No ven coherente tampoco esa actitud con otra de sus afirmaciones en la carta: “una investigación rigurosa y comprometida con la mejora de la educación y la sociedad”.
Diversas Comunidades de Aprendizaje señalan que incluso personas se han atribuido la creación de actuaciones como los Grupos Interactivos que las conocieron muchos años después de que ya se hubieran implantado en las escuelas. Esas reconstrucciones recientes de la historia no coinciden con la documentación histórica ni con la experiencia acumulada por numerosos centros.
Nos explican esas fuentes cómo, lejos de deteriorar el proyecto, esos ataques mediáticos han generado una respuesta que lo ha mejorado, y ahora las Comunidades de Aprendizaje continúan creciendo a un ritmo superior al de antes. En el Encuentro de Comunidades de Aprendizaje de 2026 se ha demostrado que las que no han hecho caso de las deformaciones y ataques han consolidado y aumentado sus mejoras. Numerosos y diversos centros compartieron datos de mejora educativa y experiencias de convivencia que, según sus participantes, reflejan que el proyecto está más fuerte que nunca.
Imagen: Chat GPT
Doctora por la Universidad de Wisconsin-Madison
