La prevención y superación de la violencia de género requieren mirar de frente la realidad, romper silencios y actuar de forma colectiva. La evidencia muestra que la violencia no se sostiene solo en quienes la ejercen, sino también en los apoyos sociales que la permiten, y que afecta de manera creciente a adolescentes, también en el entorno digital. Frente a ello, los espacios de diálogo se consolidan como herramientas eficaces para desmontar mitos, proteger a las víctimas y a quienes las apoyan, y aprender a elegir relaciones basadas en el respeto y la igualdad, con impacto real en la formación del profesorado y en la convivencia.
Erradicar la violencia de género aisladora: garantizar vidas libres de acoso
