Erradicar la violencia digital
Hace unos días, UNICEF presentó su nuevo informe sobre el bienestar digital en la infancia, un análisis de la violencia digital que sufren actualmente menores y jóvenes en España. Las conclusiones no dejan indiferente a nadie: existen motivos para la preocupación. Según muestran los datos, las niñas y adolescentes están más expuestas, más presionadas y más afectadas por la violencia digital que sus compañeros varones, aunque estos tampoco quedan libres de ella. En un contexto en el que el acceso al móvil se produce alrededor de los 10,8 años y el 92,5 % del alumnado está en las redes sociales, los riesgos aumentan para todos, pero especialmente para ellas.
El informe señala que las adolescentes presentan peores indicadores de bienestar psicológico y muestran más ansiedad, más tristeza y más síntomas depresivos. El riesgo de tendencia suicida también se duplica en su caso con respecto a los chicos. Según UNICEF, las dinámicas que muchas veces se generan en las redes sociales golpean con más fuerza a las chicas.
El informe revela que 1 de cada 3 adolescentes que ha tenido pareja sufre violencia digital al menos una vez al mes: control del móvil, celos, vigilancia, revisión del dispositivo, etc. Se repite la constante de que afecta a todo el alumnado, pero más a las chicas.
Entre las experiencias más frecuentes se encuentran recibir mensajes sexuales no solicitados, presiones para enviar fotos íntimas, propuestas sexuales de adultos dirigidas a menores y una larga lista de interacciones no deseadas y abusivas en el ecosistema digital. No obstante, como recuerda UNICEF, el problema no es la tecnología, sino la necesidad de construir una sociedad que garantice que la infancia y la adolescencia crezcan seguras y libres de violencia también en Internet.
A partir de este análisis, la organización aconseja una educación afectivosexual integral, mediación familiar consciente, alfabetización digital crítica y políticas públicas firmes contra la violencia digital.
Sin duda, el avance de la tecnología, así como saber manejarla y conocer sus potenciales peligros, supone un reto importante. Y el hecho de que haya llegado para formar parte del universo no solo de las personas más jóvenes, sino también del mundo adulto, es algo indiscutible. Sin embargo, sabemos por investigaciones científicas de impacto social que la clave está en las interacciones. Es crucial cómo son esas relaciones que se establecen, independientemente de que el medio sea presencial o digital, ya que lo que les ocurre ahora transita de una esfera a otra y viceversa. Desde la teoría de la socialización preventiva de la violencia de género existe un cuerpo sólido de evidencias que muchas escuelas y centros implementan desde hace tiempo para ayudarles a construir relaciones libres e igualitarias en cualquier ámbito y prevenir la violencia.
Imagen: Freepik
Este artículo fue publicado por primera vez en Diario Feminista el 24 de noviembre de 2025
Cofundadora del Grup de Dones Sherezade: Dialogant el Feminisme
