La evidencia científica ya ha demostrado el impacto de las tertulias feministas dialógicas (TFD) como actuaciones educativas de éxito, especialmente en el ámbito de la formación del profesorado. Por ello, hoy entrevistamos a Magda Camps, directora del Colegio de Educación Especial Virgen de la Esperanza y presidenta de la asociación Iris AEBE, quien además participa activamente, desde hace más de 8 años, en el Grup de Dones Sherezade que impulsa las TFD en los centros educativos.
¿Qué impacto ha tenido en tu formación docente el hecho de haber participado en tertulias feministas dialógicas?
Ha impactado muy positivamente en mi calidad de poder trasladar las evidencias científicas, conceptos que yo desconocía totalmente y que, gracias a las tertulias feministas dialógicas, los he conocido. Por ejemplo, el discurso coercitivo, la presión social, el concepto de nuevas masculinidades alternativas… Muchos conceptos que yo, como docente, totalmente desconocía y que, gracias a estas tertulias, ahora tengo estrategias y puedo observar mucho mejor las relaciones entre el alumnado y las nuestras propias, para poder superar la violencia y poder tener un entorno libre. Verdaderamente ha tenido mucho impacto, porque ha hecho posible que me cuestione si tengo una práctica docente basada en evidencias científicas, que transforme la realidad escolar, o no.
Pensando en la escuela donde trabajas, que es un Colegio de Educación Especial, ¿qué impacto crees que ha tenido en el claustro hacer las tertulias feministas?
También ha tenido mucho impacto porque el profesorado, cuando hemos hablado de los temas que salen en las TFD, es capaz de identificarlos por primera vez, de ver más cosas que pasan, detectar problemas, vivencias que ellas mismas han tenido y que luego también las han escuchado en sus alumnos y alumnas. Porque nuestro alumnado también identifica conceptos y situaciones que ellos han vivido y nosotras, gracias a estas tertulias, nos sentimos más seguras para darles estrategias para que sepan posicionarse, superar la violencia. Todo el tema de elegir buenas amistades, como que también ayuda mucho a nivel personal y profesional, sobre todo cuando trabajas con personas más vulnerables.
En este sentido, ¿el hecho de haber participado en tertulias feministas os ha ayudado a transferirlas al alumnado del CEE?
Totalmente porque, al tener estos conocimientos, mi mirada es diferente y mi planificación sobre lo que voy a enseñarles y dónde voy a poner el foco en los aspectos fundamentales que protegen a la infancia… me lo ha dado esa formación a través de las TFD. Sí que tiene un impacto directo en mi práctica docente. Nosotros lo que hablamos es cómo poder hacer el andamiaje con ellos y ellas (el alumnado de necesidades educativas especiales) para hacer las mismas TFD, porque funcionan exactamente igual con ellos y ellas que entre adultos. Hemos visto cómo estas tertulias les ayudan a crear un clima libre de violencia, incluso ellos han manifestado el cambio. Han contado que antes no tenían red de apoyo, amistades, no se les escuchaba y ahora, gracias a las tertulias feministas dialógicas, nosotros sí que escuchamos al alumnado, nos posicionamos protegiéndolos, atendemos y valoramos sus relatos y les enseñamos estrategias de superación de la violencia.
