La alfabetización no es solo una tarea de la escuela, sino un compromiso compartido que interpela a cada persona. Cuando familias y profesionales se sientan a dialogar, escucharse y decidir juntas qué aprendizajes hacen falta y cómo llevarlos a cabo, la educación se enraíza en la vida del barrio, del pueblo o de la ciudad. Ese diálogo convierte una pregunta sencilla —qué puedo aportar yo para que todas y todos aprendan a leer y comprender el mundo— en una acción colectiva capaz de transformar realidades y abrir oportunidades.

Alfabetización: una prioridad actual e internacional

Alfabetización dialógica y esperanza

Imagen: Freepik
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