Mi experiencia profesional, como la de tantos otros, estuvo marcada por buscar el éxito de mi alumnado y la frustración de ver la reproducción de desigualdades en las escuelas, en las que veía aumentar las relaciones entre el ISEC (Economic, Social and Cultural Status) y el éxito escolar del alumnado. De acuerdo a la evidencia, sabía que las relaciones eran correlativas y no causales, pero lo que la escuela me había dado a mí (llegar a la universidad aun siendo de familia de clase socioeducativa media-baja) estaba cada vez más difícil para mi alumnado.

En el 2011 llegaron a Asturias sueños de transformación al conocer que existían muchas escuelas que, basándose en evidencias de impacto social, rompían esa desigualdad. Conocer las Actuaciones Educativas de Éxito (AEE) gracias a CIMIE (Congreso Internacional Multidisciplinar de Investigación Educativa), a los encuentros de Comunidades de Aprendizaje y a las publicaciones de alto impacto nos llevó a un pequeño grupo a implementar algunas de estas actuaciones en mi último centro de destino, justo antes de la irrupción de la COVID-19.

El centro, como otros, presentaba una gran segregación del alumnado entre agrupamientos bilingües y no bilingües, de alumnado más favorecido y más vulnerable, respectivamente. La segregación fue reduciéndose gracias a orientaciones legislativas, al esfuerzo de algunos docentes y a la implantación de grupos interactivos, tertulias dialógicas y biblioteca tutorizada, que en el curso 19/20 mejoraron drásticamente la convivencia y los resultados, sobre todo en 1º de ESO, creando más lenguaje de la posibilidad y reencanto con nuestra profesión.

Los sueños de transformación se contagiaron a la comunidad educativa asturiana, fundamos Asturias AEBE al abrigo de otras asociaciones del Estado y recibiendo la formación del grupo de investigación CREA, que dio lugar a redes formativas en AEE y educación basada en evidencias gestionadas por los centros de formación del profesorado y a que más centros educativos implementen AEE y sueñen con ser comunidad de aprendizaje.

Las “Jornadas por una Educación Basada en Evidencias” de mayo de 2022 cumplieron otro sueño: escuelas, familias y voluntariado dialogaron con los y las investigadoras de más impacto internacional y con la Consejería de Educación, posicionándose por una educación basada en evidencias, lo que impactó en la última convocatoria de planes de formación, que incluye líneas centradas en las AEE. Además, varios centros asturianos participan en las “agrupaciones de centros” del Ministerio de Educación, con proyectos para la implantación de AEE.

Hoy el seminario de Asturias AEBE suma más de 30 docentes que mensualmente se forman con tertulias pedagógicas dialógicas, que generan más sueños de transformación en más y más profesorado y escuelas, con ese brillo en los ojos que dan los sueños de transformación, que se cumplen gracias a las evidencias en educación que transforman vidas y las llenan de sentido.

Formación dialógica del profesorado

Por Benjamín Menéndez

Profesor de secundaria en el IES Alfonso II. Miembro de Asturias AEBE.