Un comentario que se oye a menudo es que cuando van mal dadas es cuando cada cual se preocupa de lo suyo. Pero también sabemos que siempre ha habido personas que, cuando la situación se pone difícil, aparecen y saben pensar en los demás, pensar inteligentemente para ayudar a los demás. A partir de ahí, dependiendo de lo que visibilicemos y de lo que hablemos, estaremos contribuyendo a extender la solidaridad, la ayuda y las posibilidades de mejora o todo lo contrario. Y, en educación, este elemento es clave.
Nos pueden venir rápidamente a la mente pasajes de la historia y pasajes recientes que recogen y visibilizan estas ideas. Ante desastres o situaciones de gravedad, recordamos a personas que no dudaron en ayudar al resto salvando vidas, en algunos casos, o salvando trayectorias de vida que podían quedar truncadas por los efectos de situaciones o acciones adversas.
En el caso de las masculinidades, esta valentía marca la diferencia. Decidir tomar posición en un momento clave puede marcar la diferencia que ayude a una persona a sobrevivir y a superar la dificultad o a desfallecer y sucumbir ante la adversidad. Las NAM, con seguridad, fuerza y valentía ante la violencia, se caracterizan por ser hombres que responden claramente, de forma solidaria e inteligente, cuando aparece la violencia o una amenaza que desafía el bienestar.
Tenemos ejemplos en el cine, desde miembros de la tripulación del Titanic que decidieron volver al rescate de personas que morían ahogadas, ante la oposición de otros pensando en su propio beneficio vital alejado del beneficio colectivo; pasando por la histórica posición de hombres en situaciones de guerra, que buscaban siempre la solución no violenta; otros jugando con el riesgo de la lucha por los derechos civiles ante sociedades racistas y segregadoras…
Otros casos que también son muy importantes se refieren a hombres que se han posicionado a favor de víctimas de violencia de género, de abusos sexuales o de ataques indiscriminados, que han visibilizado cómo actúa la violencia de género aisladora de los violentos, cuando pretende silenciar la justicia y la solidaridad, para seguir campando a sus anchas.
Por último, los que hemos tenido cerca los efectos de las inundaciones por la DANA de Valencia podríamos hablar de pillaje o de situaciones muy duras que han tenido que vivir las personas afectadas, pero reconocemos como lo expresamente humano en todas aquellas personas que, durante el día del desastre, en los primeros días y aún hoy, han dado un ejemplo de solidaridad y de heroismo ayudando a los demás.
Pensando en las NAM, me vienen a la cabeza personas muy valientes que tenemos cerca, que salvaron vidas, que reaccionaron con fuerza pensando en cómo ayudar a la comunidad y a los que estaban sufriendo a su lado; que decidieron, en algún momento, jugársela para proteger a alguien o para echar una mano; que decidieron salvarse salvando y, por ello, en el anonimato de ese instante o de esos instantes, se convirtieron en ese ejemplo de solidaridad y heroismo que necesitamos en nuestras vidas.
Imagen: Freepik
Este artículo fue publicado por primera vez el 24 de abril de 2025 en Diario Feminista
Profesor de la VIU y profesor sustituto de la UV. De formación, maestro de educación especial y primaria. Sus líneas de investigación incluyen las actuaciones educativas de éxito, la inclusión educativa, las nuevas masculinidades alternativas y la socialización preventiva de la violencia de género.
