Buscar referentes en los premios Nobel

A menudo nos preguntamos cuáles son los referentes que nuestro alumnado e hijos siguen. También, cada vez más, tratamos de ser nosotros y nosotras quienes les nutrimos de algunos referentes que les dan ideas para crear sus propios sueños, que sean un espejo en el que verse reflejados y reflejadas o incluso que les dé coraje, valentía e ilusión por hacer lo que hacen o que están empezando a hacer.

Dentro de los premios Nobel podemos encontrar referentes para adentrarnos en distintos ámbitos: fisiología y medicina, física, química, literatura, ciencias económicas y paz. En ellos no solo encontramos nombres de personas en hechos, inventos, actos u obras concretas, sino en un recorrido de valentía, compromiso y modo de vida elogiable. De esta forma podemos encontrar bellas formas de inspiración para alumnado, docentes, educadores y educadoras en general e incluso, desde la mirada más comunitaria y transformadora, para las familias. Pues bien, este artículo pretende ser el primero de una serie en la que nos adentraremos en la búsqueda de referentes llenos de belleza, verdad y bondad.

El creador de estos premios fue Alfred Nobel, quien en su testamento dejó escrito:

«La totalidad de lo que queda de mi fortuna quedará dispuesta de la siguiente forma: el capital invertido en valores seguros por mis testamentarios constituirá un fondo y sus intereses serán distribuidos cada año en forma de premios entre aquellos que durante el año precedente hayan realizado el mayor beneficio a la humanidad.»

Los descubrimientos, inventos y avances tecnológicos, científicos o médicos a menudo vienen acompañados de cierta polémica y cuestionamientos morales: “¿esto es bueno o no? ¿Qué ventaja supone? ¿Qué inconvenientes?” En la plataforma Adhyayana, de evidencias científicas de impacto social, podemos comprobar que la conclusión siempre es la necesidad de hacer un buen uso.

Pues bien, algo parecido le ocurrió a Alfred Nobel, que fue un reconocido químico, ingeniero e inventor, que –entre sus más de 355 inventos– inventó la dinamita, e hizo uso de la nitroglicerina como precursora para muchos explosivos militares. Los productos e inventos de Nobel fueron de enorme importancia para la construcción, minería e ingeniería, pero también para la industria militar. Con todo ello hizo una gran fortuna, no ausente del sentimiento de culpa por la destrucción y el mal que algunos de sus inventos supusieron para la humanidad. Por esta razón creó la Fundación Nobel, en 1900, con el encargo de otorgar una serie de premios anuales a las personas que mejores beneficios hubieran realizado a la humanidad en los terrenos de la física, la química, la medicina, la literatura y la paz. Así, reflejó en su encargo sus ideas en contra de la violencia.

Los premios Nobels empezaron a otorgarse en 1901, a excepción de los dos grandes períodos de guerras mundiales (1914-18 y 1939-45), con gran reconocimiento internacional. En 1968 el Banco de Suecia decidió añadir el premio Nobel de Economía. La atribución de los premios corre a cargo de diferentes academias científicas suecas y del Comité Nobel de Noruega (que otorga el premio de la Paz) y, como veréis a lo largo de los próximos artículos, se dan a personas o instituciones, en todo el mundo, que impactan en diferentes campos y lugares del planeta.

[Imagen: Flickr]
[Otros referentes para el Día de la Paz]

Por Zaida Mas

Maestra de infantil y primaria