Actualmente, persiste la controversia sobre los deberes escolares. Afortunadamente, las evidencias científicas ya están ahondando y visibilizando las mejores actuaciones educativas y se sabe que la creencia de que las tareas escolares son innecesarias o contraproducentes es un neuroedumito.

 Por tanto, los y las profesionales de la educación tienen la responsabilidad de conocer y aplicar  lo que apuntan las investigaciones. Afirmar que los niños y niñas no tienen que invertir tiempo y esfuerzo en el  aprendizaje escolar fuera del horario lectivo repercute negativamente en su desarrollo cognitivo y, en consecuencia, en su rendimiento académico. Las tareas escolares aceleran el aprendizaje de las personas que más lo necesitan, y permiten incrementarlo a quienes ya poseen condiciones favorables para el mismo. Todos y todas se benefician; se abren posibilidades igualitarias hacia el conocimiento.

 Asimismo, cuando se genera el contexto de aprendizaje idóneo, aumenta la motivación por aprender más y en más espacios; ello se refleja en la satisfacción que se origina en las  niñas y niños :

“Pienso que los deberes son un trabajo importante y una oportunidad de aprender en casa, que te hacen trabajar el cerebro y dar lo mejor que tú sabes. Son un elemento clave para la vida porque te esfuerzas. Los deberes, a parte de lo que he dicho antes, también pueden servir porque no desconectas de tu mente, está claro que nos tenemos que relajar pero también estar conectados y concentrarnos en los estudios” (Alumna de 5º de primaria)

 

 “Los deberes me gusta hacerlos porque, al entenderlos, mola más hacerlos, y además, aprendes más vocabulario, palabras nuevas, cosas nuevas como por ejemplo adjetivos, sustantivos, etcétera” (Alumna de 5º de primaria)

 Por parte del profesorado, es necesario, observar y comprobar el progreso de cada alumno y alumna para seguir trabajando hacia la mejora de los resultados. Cabe remarcar que, cuando se corrigen y contrastan los deberes a través de la intersubjetividad y desde la perspectiva dialógica, el alumnado también se percata de cómo el aprendizaje sigue incrementándose, fortaleciéndose y cobra más valor a nivel individual y colectivo.

Cuando corregimos los deberes en pequeños grupos, podemos aprender de todos y todas, nos enriquecernos un montón… y eso me parece muy importante y muy interesante” (Alumno de 5º de primaria)

 Además, toman conciencia de que se van abriendo nuevos horizontes para alcanzar sus sueños y sus máximos aprendizajes para mejorar sus vidas; tienen la posibilidad de elegir.

 “Con los deberes puedes llegar muy lejos, como a la universidad” (Alumno de 5º de primaria) 

 Y saben que, para conseguirlo, tienen que desarrollarse cognitivamente, esforzándose y superándose cada día; porque es bueno, porque les gusta aprender y porque crea mucho sentido en su vida intelectual y social… Al igual que no hay duda que para mejorar en el ámbito del deporte, la música, la danza o la pintura hay que practicar y estudiar, los niños y niñas también lo tienen claro con los aprendizajes escolares. 

 “Los deberes son ideales para nuestro aprendizaje, son buenos para nuestra capacidad” (Alumno de 5º de primaria)

Muchas escuelas están contribuyendo a una educación de calidad mediante la biblioteca tutorizada; extendiendo  el tiempo de aprendizaje fuera del horario lectivo para ayudar a las niñas y niños a evolucionar en el aprendizaje instrumental, promover la igualdad de resultados y, por tanto, impulsar la verdadera equidad educativa. 

 [Foto de Van Tay Media en Unsplash]

Por Isabel Bixquert

Maestra de primaria, colegio Profesor Luis Braille (Valencia). Participante de la tertulia pedagógica dialógica "A Muscles de Gegants"