El pasado sábado 9 de mayo fue un día muy especial para las Comunidades de Aprendizaje de todo el mundo, pero especialmente para las de Euskal Herria. Este año, el Encuentro Internacional de Comunidades de Aprendizaje se celebró en el Kursaal de Donostia, y reunió a cientos de docentes, familias, personas voluntarias y personas comprometidas con una educación basada en evidencias científicas y en la transformación social.

El encuentro, organizado este año por el Colectivo Pedagógico Adarra, volvió a demostrar que el movimiento de Comunidades de Aprendizaje sigue creciendo año tras año, tanto en participación como en la calidad de las ponencias y experiencias presentadas. Muchas de las personas asistentes destacaron que este encuentro marcó para ellas un antes y un después.

A lo largo del día se compartieron experiencias y ponencias de contextos muy diversos, tanto locales como internacionales. Todas ellas tenían un elemento en común: los resultados. Se presentaron evidencias claras de experiencias de éxito, mostrando que la aplicación rigurosa de las actuaciones educativas de éxito mejora los aprendizajes, fortalece la convivencia y multiplica las oportunidades del alumnado, independientemente de su contexto social o cultural.

En todas las sesiones se repitió una misma idea: cuando las actuaciones educativas de éxito se aplican con rigor, tal y como señalan las evidencias científicas internacionales, los resultados llegan. Mejoran los aprendizajes instrumentales, mejora la convivencia y se generan entornos educativos más inclusivos.

En una de las sesiones de experiencias se explicó también cómo otros centros educativos del entorno empiezan a interesarse por las Comunidades de Aprendizaje al ver las profundas transformaciones que logran. La mejora de los resultados académicos y el fortalecimiento del clima de convivencia animan cada vez a más escuelas e institutos a emprender este camino.

Además, fue una jornada llena de bondad, verdad y belleza. Se percibía en las miradas de las personas participantes, en las conversaciones de los pasillos y en cada historia de transformación compartida sobre los escenarios del Kursaal. Estos tres elementos aparecieron constantemente en las explicaciones de las escuelas y comunidades, mostrando que otra educación es posible y que ya es una realidad en muchos lugares.

Uno de los momentos más destacados de la jornada llegó al final, cuando Lena de Botton explicó que las Comunidades de Aprendizaje se han convertido en una auténtica vacuna frente al racismo creciente. Recordó que numerosas investigaciones y experiencias demuestran que es posible mejorar los resultados educativos al mismo tiempo que aumenta el porcentaje de alumnado migrante en escuelas e institutos, desmontando desde la práctica y las evidencias los prejuicios y discursos excluyentes.

El encuentro terminó con una larga y emotiva ovación, después de anunciarse que la próxima edición se celebrará en Reus. La noticia puso el broche final a una jornada histórica, dejando en todas las personas asistentes la sensación de haber formado parte de algo verdaderamente transformador.

Este artículo fue publicado por primera vez en Kaiera el 11 de mayo de 2026
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Profesor de educacion primaria durante 7 años y doctorando en la Universitat Rovira i Virgili