Hemos finalizado el primer trimestre del Taller Alfa en la comunidad de aprendizaje CEIP Antonio Ferrandis, una experiencia de alfabetización de personas adultas que comenzó el pasado mes de octubre y en la que han participado hasta trece mujeres. La escuela se sitúa en uno de los barrios con mayores dificultades y desventajas sociales de la Comunidad Valenciana, lo que otorga a esta acción un significado especialmente relevante.

El Taller Alfa lo concebimos como una actuación educativa de éxito (formación de familiares), entendida como aquella que nace de las necesidades y demandas reales de las propias familias de la escuela. A diferencia de otros enfoques, en los que los centros educativos deciden qué formación “necesitan” las familias, cuándo y dónde, en esta actuación son las familias quienes, a través del diálogo igualitario con los y las profesionales de la educación dentro de la escuela, expresan qué aprendizajes consideran necesarios, en qué momento y en qué espacio, para mejorar sus vidas y acompañar mejor los procesos educativos de sus hijos e hijas.

En el desarrollo del taller colaboramos cinco voluntarias, gracias a la gestión incansable y profundamente humana de una de las profesoras del centro (miembro además del equipo de dirección), la facilitación del resto del equipo directivo y de profesionales del centro y el apoyo científico del grupo de investigación White Rose Research Center de la Universidad de Valencia y de la Escuela de Personas Adultas de La Verneda–Sant Martí (Barcelona), referente histórico en la lucha contra las desigualdades sociales y la transformación social a través de la alfabetización y la educación popular.

Cada sesión comienza con una asamblea, acompañada de café, a veces pastas y té; y diálogo. A continuación, se dedica un tiempo programado al trabajo de la lectoescritura. La jornada concluye con un espacio de diálogo sobre una lectura que hemos preparado previamente. Hemos comenzado con un libro muy humilde: Historias, una recopilación de relatos escritos por mujeres de la Escuela de La Verneda en los años ochenta, mientras se alfabetizaban. En sus textos, breves y diversos, hemos abordado temas que nos interesan, como las hijas y los hijos, la alimentación, las relaciones entre compañeras, el alquiler, el divorcio y las drogas. A través de la lectura compartida, reflexionamos sobre la vida cotidiana, las desigualdades sociales y las posibilidades de transformación. Destaca el alto interés por aprender, la participación activa en la tertulia y cómo, poco a poco, se van tejiendo relaciones de apoyo y amistad entre todas. El objetivo es iniciar en los próximos meses tertulias literarias dialógicas, desde una alfabetización basada en altas expectativas.

En una de las sesiones hasta nos hemos atrevido a leer un fragmento de Andaluces de Jaén, de Miguel Hernández. A partir del poema, las mujeres compartieron cómo un barrio históricamente marcado por la dificultad ha ido construyendo la convivencia gracias a un “hacer juntos”: familias (primero gitanas y, más tarde, africanas y árabes) y profesorado, donde antes parecía imposible. Como se expresó y compartió en la tertulia:

«Cuando el esfuerzo se hace en colectivo, los resultados siempre son mejores» (mujeres en proceso de alfabetización)

Pasan cosas realmente significativas y maravillosas:

  • Hay madres que trabajan en empleos donde el esfuerzo físico es considerable y, con un solo día libre a la semana, acuden al taller durante dos horas para aprender.
  • Al terminar una de las sesiones, una mujer se queda un poco más para preguntarnos y asegurarse de lo que vamos a hacer la semana siguiente. Aún tiene dificultades con el idioma y antes se marchaba sin preguntar; ahora quiere saber, quiere estar, quiere formar parte.
  • El espacio dialógico facilita compartir sueños: hay quien quiere aprender a leer y a escribir para ayudar mejor a sus hijos e hijas en la escuela o para poder rellenar documentos oficiales, y hay quien quiere hacerlo porque ha empezado a soñar con sacarse el carné de conducir o con acceder algún día a la universidad.

Estos grandes gestos y sueños dan sentido a todo el trabajo que hacemos entre todas. Lo celebramos el último día del trimestre, compartiendo un almuerzo en la tertulia, con ganas de retomar en enero y reconociendo mutuamente el valor de este espacio común de aprendizaje y cuidado. Trabajar con actuaciones educativas de éxito nos da la seguridad de que estamos caminando hacia la transformación: la formación de familiares se convierte en herramienta real para mejorar vidas y fortalecer la comunidad.

Isabel Aragón Vicente, maestra de educación infantil y jefa de estudios, responsable del proyecto Escuela de Madres (participación de familiares y taller de alfabetización de la CdA CEIP Antonio Ferrandis, La Coma, Paterna)
Arantxa Correas Cebrián, socióloga
Maria Pilar Crespo Ibáñez, estudiante de la escuela de adultos La Botaia, presidenta del AMPA del IES El Quint de Riba-roja
Consuelo Fabián Prieto, bióloga
Ana Lluch Sáez, maestra jubilada
Carolina Grau del Valle, pedagoga y doctora en Educación, profesora de la Universitat de València
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