Inicia un año más el VII Congreso Internacional de Ciencia, Feminismo y Masculinidades, un congreso que se ha consolidado por la diversidad de disciplinas científicas que iluminan el camino hacia la mejora social y la construcción de contextos más igualitarios.

Iniciamos la mañana con cuatro franjas de comunicaciones y simposios. Lo que hace especial a este congreso es la calidad científica de la diversidad de contribuciones, que permite recoger una mirada multidisciplinar y mantener diálogos transformadores que nos permiten avanzar hacia un feminismo más plural, democrático y libre, al tiempo que se busca reducir el sesgo de género en la investigación y combatir la violencia en todas sus formas.

El congreso no se detiene. Durante el tiempo de comida, disfrutamos de cuatro seminarios brown bag simultáneos, espacios donde dialogamos sobre artículos científicos en un ambiente más distendido. Se abordaron temas tan diversos como:

  • las actuaciones que utilizan mujeres en exilio para fomentar la paz cotidiana en sus entornos inmediatos de Kenia y Alemania; 
  • los impactos positivos en la salud de las supervivientes de violencia de género tras participar en la Ruta #MeToo, que recorrió 13 universidades españolas; 
  • la investigación sobre la compleja interacción entre hormonas, plasticidad cerebral y comportamiento durante la transición a la maternidad; y 
  • el análisis del encuadre mediático respecto a la violencia sexual sufrida en pareja a través de una revisión sistemática.

La tarde comenzó con una mesa inaugural presidida por Garazi López de Aguileta,  quien destacó que los bulos pseudocientíficos perjudican a las víctimas. Hizo énfasis en el compromiso de protegerlas siempre. Con un posicionamiento claro para defender a las víctimas a pesar de los ataques que se reciben, afirmó: 

«Estas palabras representan un contrato con todas las mujeres y con las nuevas masculinidades.»

Tras estas palabras, se dio paso a Silvia Rueda Pascual, vocal asesora en el gabinete de la ministra de Ciencia e Innovación y directora de la Unidad de Mujeres y Ciencia en el Ministerio de Ciencia e Innovación, quien destacó que «más allá de los números, es importante conocer y poner en común las vivencias de todas las personas.» Subrayó la necesidad de incluir a las nuevas masculinidades alternativas (NAM) en la lucha por la igualdad.

A continuación, Elena Mut Montalva, primera mujer decana de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universitat de València, destacó a CICFEM como una oportunidad magnífica para el debate y la creación de alianzas desde la diversidad de disciplinas, enfrentando el negacionismo de la violencia de género con una mirada global e inclusiva.

Elena Cantarino, decana de la Facultad de Filosofía y Ciencias de la Educación de la Universitat de València, remarcó la importancia de unir ciencia y filosofía para abordar desafíos como las catástrofes ambientales desde una perspectiva ecofeminista, subrayando el valor de este congreso.

Por su parte, Sylvia Martínez Gallego, vicerrectora de Igualdad, Diversidad y Políticas Inclusivas de la Universitat de València, enfatizó la importancia de impulsar la presencia de mujeres y niñas en la ciencia y el papel clave de la educación, recordando que aún estamos lejos de una participación igualitaria.

Tras un panel revelador sobre feminismo, igualdad e inteligencia artificial, que sin duda merece un artículo aparte, culminamos el día con la conferencia inaugural “How the Arts Promote Identity Development”, con la Dra. Erica Rosenfeld Halverson, profesora y Gibb Faculty Fellow de Curriculum & Instruction en la Universidad de Wisconsin-Madison. Su trabajo se centra en cómo las personas aprenden en y a través de las artes, con énfasis en las artes escénicas como oportunidades transformadoras para el aprendizaje de la lectoescritura y el desarrollo de la identidad.

Hoy se celebra el 50 aniversario del Día Internacional de la Mujer, y una maravillosa opción para celebrarlo será continuar disfrutando de este congreso. 

[Imagen: cicfem.com]
+ posts