¿Existe una creciente preocupación, en el mundo de la educación, por la falta de expectativa científica de los y las estudiantes? 

La estimulación y la proyección de la dimensión científica del alumnado, desde la escuela, para que este desee y esté comprometido con la mirada científica, es un reto de grandes dimensiones en pleno siglo XXI. Como es bien conocido, existen barreras de todo tipo que limitan las opciones de acceder a las carreras científicas, y que se concentran en las diferentes fases del proceso de aprendizaje de los niños y las niñas. Además, la socialización y la manera de acercarse a esta temática, sobre todo proporcionada por la escuela, puede limitar las oportunidades de muchos estudiantes.

A partir de estos obstáculos puede que no crean ser capaces o que no se vean interpelados ni interesados por la ciencia. El caso de las niñas que tienen interés en la ciencia en edades tempranas pero que la pierden cuando llegan a la educación secundaria es un claro exponente de esta preocupación. Esta pérdida de capital humano y la consecuente reducción de la diversidad aportada por las personas que se pueden acercar a la ciencia suponen un grave perjuicio para la construcción del conocimiento científico.

El capital científico de una persona se refiere a todas las herramientas, capacidades, contactos sociales  y conocimientos con los que cuenta una persona para poder desarrollarse en sus entornos, es decir, todo aquello que va a poder desplegar una persona en su vida y que tiene relación directa con la ciencia. 

Cuando en la escuela el profesorado aplica acciones que tienen en cuenta esta perspectiva, fomenta la creación de sentido del alumnado con la ciencia. El papel que ejerce la escuela a nivel general, así como la manera y el planteamiento concreto que tienen los profesores y las profesoras, son básicos; por ello es vital que el alumnado se sienta cómodo y valorado en las clases de ciencias.

Los beneficios que se obtienen en la aplicación de este tipo de acciones se refieren a:

  • mejoras de comprensión de contenidos científicos
  • ayuda a asumir la ciencia como relevante personalmente
  • aprecian el valor de la ciencia
  • mejoras de comportamiento y de convivencia en las aulas
  • aumento del porcentaje de alumnado interesado directamente con la ciencia

Este modelo de actuaciones, que tienen en cuenta las acciones y relaciones que promueven la cultura y bagaje científico, se fundamentan en valorar ideas basadas en la propia experiencia del alumnado, sus intereses y sus valores personales

Las claves que debe tener en cuenta el profesorado que desee poner en marcha este modelo son:

  • tener normas de aula que estimulen el respeto por las diversas aportaciones.
  • promover la participación de todo el alumnado
  • crear oportunidades para expresarse sintiendo seguridad.
  • visibilizar la diversidad de disciplinas de la investigación
  • hablar de los diferentes tipos de trabajo relacionados con la ciencia
  • romper con la idea de que la ciencia es únicamente para ciertas personas
  • promover el trabajo en equipo entre iguales con las mismas normas de respeto y aprendizaje

Los espacios educativos son los lugares donde tenemos la gran oportunidad de promover y aumentar el bagaje, el compromiso relacionado con la ciencia y el reconocimiento de las herramientas que fundamentan los sueños de investigación de los y las más jóvenes, para que mantengan viva la llama de la ilusión para dedicarse a investigar y para proporcionar mejoras a la sociedad.

[Imagen: Pixabay]

Por Josep Maria Canal

Maestro de educación especial y primaria. Profesor de la Universidad Internacional de Valencia. Sus líneas de investigación incluyen las Actuaciones Educativas de Éxito, la inclusión educativa, las Nuevas Masculinidades Alternativas y la socialización preventiva de la violencia de género.