Hoy, 11 de febrero, celebramos el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, y una de las mejores maneras de hacerlo es recordando referentes que han contribuido a mejoras importantes para nuestra sociedad. Destacamos algunas de ellas:
Nettie Marie Stevens (1861–1912). A comienzos del siglo XX obtuvo su doctorado y publicó numerosos trabajos científicos sobre protozoos, que le permitieron conseguir becas y reconocimiento académico. Sus investigaciones sobre los cromosomas demostraron el papel de los cromosomas X e Y en la determinación del sexo biológico, un hallazgo clave para la genética moderna.
Gerty Theresa Radnitz Cori (1896–1957). Estudió junto con su marido, Carl Cori, el metabolismo de la glucosa. Sus descubrimientos fueron esenciales para comprender procesos fundamentales del organismo y mejorar el tratamiento de la diabetes. En 1947 recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina.
Irene Joliot-Curie (1897–1956), hija de Marie y Pierre Curie. Durante la Primera Guerra Mundial colaboró con su madre realizando radiografías en hospitales de campaña. Más tarde, junto con Frédéric Joliot-Curie, realizó importantes investigaciones en el ámbito de la física nuclear. En 1935 ambos recibieron el Premio Nobel de Química por el descubrimiento de la radiactividad artificial. También destacó por su compromiso con el pacifismo y la defensa de los derechos de las mujeres.
Dorothy Crowfoot Hodgkin (1910–1994). Determinó la estructura del colesterol y posteriormente la de la penicilina y la vitamina B12. Años más tarde logró establecer la estructura de la insulina, en cuya investigación trabajó durante décadas. En 1964 recibió el Premio Nobel de Química por sus aportaciones a la cristalografía de rayos X aplicada a biomoléculas. También defendió la cooperación científica internacional en el contexto de la Guerra Fría.
Gertrude Belle Elion (1918–1999). Colaboró durante décadas con el químico George Hitchings en el desarrollo de fármacos para el tratamiento de enfermedades como la malaria, la gota, la leucemia y diversas infecciones. Contribuyó asimismo al desarrollo de medicamentos fundamentales en el tratamiento del VIH. En 1988 recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina.
En nuestras aulas podemos trabajar y dialogar sobre sus aportaciones, favoreciendo que niñas y niños conozcan referentes científicas diversas y mantengan viva la ilusión por la ciencia.
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Maestra de audición y lenguaje y educación infantil. Participante del seminario de Valencia "A muscles de gegants"
