La investigación científica y la práctica educativa coinciden en señalar que los hábitos cotidianos, el acceso a información rigurosa y los espacios de diálogo influyen de manera directa en la salud, el aprendizaje y la convivencia. Hoy compartimos un artículo sobre la influencia de la mala alimentación en el cerebro, otro sobre el efecto del acceso de adolescentes a información científica sobre salud y la entrevista a Magda Camps, directora de un centro de educación especial, para hablar de las mejoras en las vidas del alumnado al acceder a las evidencias científicas sobre relaciones afectivosexuales.

Cinco días de comida basura, huellas duraderas en el cerebro

Empoderar a los adolescentes a través de la alfabetización en salud

Entrevista a Magda Camps, participante de TFD

Imagen: Freepik
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Profesora Lectora de Sociología (Universidad de Barcelona)

Graduada en Pedagogía por la Universitat de València. Becaria de colaboración en el Departamento de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación.

Doctora en Educación. Durante 23 años maestra de pedagogía terapéutica y educación primaria y 8 años directora del CEIP L'Escolaica. Profesora en la Universidad de Valencia.