Al final del verano y a pocos días de recuperar la vida en las aulas, la ilusión es un sentimiento potente y protector con el que encarar el nuevo curso. La ilusión por el reencuentro con compañeros y alumnado o la curiosidad por las nuevas personas que poblarán nuestras aulas. Y es, también, el momento de planificar tanto los elementos formales (currículo, temporalidad, competencias, evaluación, etc.) como las decisiones de fondo relacionadas con los métodos de aprendizaje y el despliegue, en nuestro caso, de las llamadas actuaciones educativas de éxito.

En este texto vamos a concretar mostrando algunas de las posibilidades que nos ha ofrecido a lo largo de los años la introducción de la tertulia dialógica en las clases de historia (ciencias sociales en sentido amplio, incluyendo la geografía y el arte).

El fundamental eje cronológico o línea del tiempo tan usado en nuestras disciplinas se despliega curricularmente en los distintos cursos de la educación secundaria y del bachillerato. De esta forma, en cada curso se estudia alguna de las eras canónicas, lo cual hemos utilizado como una invitación a solapar esa línea del tiempo histórica con, digamos, otra línea del tiempo de las obras literarias clásicas, de manera que las clases de historia se enriquezcan y crezcan en la creación de sentido.

Pondremos ahora algunos ejemplos vividos o posibilidades de esa confluencia según los cursos académicos.

En primero de ESO, donde se estudia la prehistoria y la Edad Antigua, con especial acento en la cultura grecolatina, se puede leer esa gran obra en la que están muchas de las semillas de la literatura universal y que plantea valores tan apremiantes como el amor, la amistad y la muerte que es Gilgamesh. Obviamente, el ciclo homérico con La Ilíada y La Odisea es muy potente y funciona muy bien, ofreciendo una primera base sólida a la formación humanística más clásica. Y, si se quiere empezar con el teatro, una de las obras cuyos diálogos en el aula más me han sorprendido es la Antígona de Sófocles: el papel de la mujer, el orden de la polis enfrentado al orden familiar, lo difícil de sostener las propias convicciones críticamente, la piedad…

La Edad Media es la que sustenta el temario de segundo curso de ESO y ahí se trabaja muy bien, en relación con el tema del Islam, Las Mil y una Noches o los Rubaiyat de Omar Jayam; toda la literatura medieval europea o española con el Poema del Mío Cid, los versos de Ausiàs March o Jorge Manrique, la literatura panerética con El Conde Lucanor, de capítulos breves y con mucha enjundia; la novela de caballerías con, por ejemplo, el Tirant lo Blanch; y los cuentos en El Decamerón o Cuentos de Canterbury. Otro gozo es el que se abre con la perspectiva de las obras de Shakespeare, autor de edad moderna, ambientadas en el medievo como Macbeth, Hamlet y El Rey Lear, entre otras.

Para tercero de ESO con la Edad Moderna, entre el Renacimiento y la Ilustración, las posibilidades literarias se multiplican y más aún en el contexto hispano, con la llamada Edad de Oro: Lope de Vega (Fuenteovejuna es un manual sobre modelo dialógico de prevención de conflictos), Cervantes, Quevedo, Calderón, Tirso de Molina (con El Burlador de Sevilla se abre el ciclo del tema del Don Juan)… son inagotables en prosa, en verso o en las tablas. Pero también podríamos incluir a Molière y su genial Tartufo o Shakespeare cuyo Romeo y Julieta también ha generado horas y horas de diálogos muy transformadores a lo largo de los años.

Finalmente, en cuarto de ESO se aborda la Edad Contemporánea: de la Revolución Francesa, por decir, a nuestros días. Algunas lecturas que han funcionado especialmente bien son Rebelión en la granja, Las Uvas de la Ira, Marianela de Galdós o el teatro de Lorca. También dan mucho juego y variadas posibilidadesen lectura dialógica las obras clásicas del género distópico como Un mundo feliz de A. Huxley, Fahrenheit 451 de R. Bradbury o 1984 de G. Orwell.

Dejamos para un próximo capítulo algunas reflexiones teóricas, consejos prácticos y las relaciones interdepartamentales que pueden hacer que nuestras aulas en este nuevo curso por estrenar se llenen de diálogos e interacciones de calidad que mejoren el aprendizaje y las posibilidades vitales de nuestro alumnado.

Imagen: Freepik
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Profesor de Historia en el IES Hort de Feliu de Alginet (Valencia)