Hoy, 12 de mayo, es el Día Internacional de las Mujeres en las Matemáticas. Debemos continuar abriendo espacios de calidad, como las tertulias feministas, y así poder hablar de buenos referentes, en este caso de mujeres en las matemáticas, para fomentar el gusto y la capacidad por las mismas.
Por este día, queremos recordar a Hipatia, quien nació en el 370 en Alejandría (Egipto). Su padre, Teón, la educó para convertirla en “un ser humano perfecto”, en una época en la que a las mujeres no se las consideraba seres humanos como a los hombres. Fue asesinada cruelmente en el año 415. Trabajó en la mejora de instrumentos como el astrolabio, que se utilizaba para calcular el tiempo y la posición del sol, las estrellas y los planetas. Hipatia fue, durante siglos, una de las pocas mujeres matemáticas documentadas en la historia.
A continuación, de un nivel similar al de Hipatia, recordamos a dos mujeres del siglo XVIII:
Maria Gaetana Agnesi, nacida en Milán en 1718. Su padre, profesor universitario de matemáticas, animó a que estudiaran todos sus hijos e hijas. A los diecisiete años, Maria escribió su primera obra. Su trabajo más importante fue un manual que abordaba cuestiones de álgebra y geometría, así como cálculo diferencial e integral. Su nombre está ligado a una curva geométrica específica. Al morir su padre, Maria dedicó, hasta el fin de sus días, su vida a las personas pobres y enfermas. Murió en 1799.
Sophie Germain, nacida en París en 1776. Aunque sus padres, en un principio, no querían fomentar su interés por las matemáticas, posteriormente su padre le financió sus estudios. Debido a la época, Sophie usó un nombre masculino para poder presentar sus trabajos, teniendo que revelarlo después. Uno de los matemáticos más brillantes de la época la apoyó para que continuara con sus estudios e investigación. Su contribución más importante a la ciencia fue un trabajo fundamental para la teoría moderna de la elasticidad: una propiedad física y mecánica de ciertos materiales que, al sufrir deformaciones, tienen la capacidad de recuperar su forma original. Sophie murió en 1831 de cáncer de mama.
Es importante recordar en nuestras aulas a mujeres como estas, claves en la historia de las matemáticas, para poder encantar, motivar e ilusionar a nuestras niñas desde las primeras edades.
«El que influye en el pensamiento de su tiempo, influye en todos los momentos que siguen» (Hipatia de Alejandría)
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Maestra de audición y lenguaje y educación infantil. Participante del seminario de Valencia "A muscles de gegants"
