En el último webinar de Education Now organizado por Harvard Graduate School of Education (HGSE) han reflexionado sobre cómo encontrar un trabajo que sea realmente motivador. Clayton Spencer, presidenta emérita del Bates College, comenta que en la universidad preguntaron si la finalidad o propósito del trabajo que realizan era importante para ellos, y un 80% de quienes respondieron dijeron que era muy importante o extremadamente importante. Para que una persona esté en un trabajo que le enriquezca, recomiendan comenzar haciendo una reflexión profunda sobre uno mismo, sobre qué es lo que realmente importa. Si es difícil de averiguar, va a ser difícil saber qué experiencias van a tener sentido.
En el estudio averiguaron que las y los universitarios que ponían al mismo nivel sus intereses, fortalezas y valores tenían tres veces más probabilidad de llegar a conseguir un trabajo que tuviera mucho sentido para ellos y ellas, a diferencia de quienes respondieron que su objetivo era ganar mucho dinero o el prestigio. Por lo tanto, recomiendan lo siguiente:
- Buscar un objetivo claro, un propósito
- Conocerse a una o a uno mismo y hacerlo coincidir con lo que uno hace
- Tener en cuenta que hay una correlación muy alta entre ver una finalidad clara en el trabajo y sentirse realizado de forma integral
Después del estudio pudieron concluir que las personas motivadas en el trabajo tienen 10 veces más probabilidad de tener mayor bienestar en general que las que no tienen motivación. Esta información es importantísima hoy en día a la hora de cuidar la salud mental.
Michelle Weise, autora del libro : “Life-long Learning: Preparing for jobs that don’t`even exist yet” (“Aprendizaje a lo largo de toda la vida: preparándose para trabajos que todavía no existen”), destaca que es necesario tener experiencias en distintos ámbitos, tener en mente 2 o 3 posibles trabajos, tener la mente abierta, saber cuáles son nuestras habilidades y fortalezas, dónde se quiere llegar y la orientación adecuada para seguir caminando hacia la meta.
Peter Blair, profesor ayudante de educación y codirector del Proyecto de la Mano de Obra en HGSE, ha trabajado en la oficina de admisiones leyendo las cartas de presentación y motivación para entrar en la Universidad de Harvard. El alumnado procede de todo el mundo y en sus cartas incluyen los cambios que quiere ver en sus países de origen o en las comunidades a las que pertenecen. Esto es muy inspirador para ayudarles a crear su experiencia educativa respondiendo a sus motivaciones. Cuando vuelven a sus contextos, comienzan a desplegar estas habilidades y destrezas que han desarrollado en los años de universidad. Él mismo relata que, por un lado, el pastor de su iglesia, Dr. Myles Monroe, había escrito un libro sobre el propósito y daba sermones sobre la importancia del propósito en la vida. Por otro lado, un hermano suyo le dijo “yo te veo estudiando en Harvard o Stanford porque tienes la capacidad” mientras estaban vendiendo frutas y verduras en un mercadito en las Bahamas. Se dirige a la audiencia con un mensaje claro:
«No importa si vives en una zona rural o un un lugar difícil; no dejes que las circunstancias dicten tu propósito, porque la razón de tu motivación es lo que te va a ayudar a averiguar a dónde quieres llegar.»
Clayton Spencer, desde Bates College en Maine, EEUU, cuenta que tienen un centro para que el trabajo tenga sentido (Center for Purposeful Work). Ofrecen unas prácticas de alta calidad con acompañamiento. Les ayudan a averiguar sus valores, habilidades, fortalezas, qué saben hacer y qué ofrecen, qué buscan, etc. Les piden a los estudiantes que vuelvan de las prácticas después del verano porque organizan comidas en las cuales ofrecen la oportunidad de compartir e intercambiar sus experiencias, aquello que aprendieron, qué buscaban, qué esperaban… El proceso de aprendizaje comprende exposición, reflexión, adaptación y estrategias para seguir adelante. Este proceso y las herramientas que adquieren le sirven a cualquier persona, y le permiten adaptarse y seguir adelante en los distintos trabajos que pueda tener una persona a lo largo de su vida laboral, y más ahora que el futuro es tan incierto con los cambios que estamos viviendo. En este centro quieren ayudar a que las personas tengan éxito en su trayectoria profesional, pues han averiguado que es un factor importante para el bienestar emocional y la salud mental.
El papel de los y las profesionales que se dedican a la educación, a la orientación laboral y a dar a conocer caminos y trayectorias es muy importante. Por otra parte, puede que el empleador tenga en mente u ofrezca opciones para desarrollar el talento, valorarlo y construir a partir de ahí y aumentar las habilidades. Un ejemplo podría ser la universidad de Harvard, porque es una institución que ha producido muchas investigaciones increíbles, ha tenido un impacto grandísimo en el mundo en cuanto a reducir la pobreza. Ha aumentado el acceso a las medicinas que salvan vidas. En Harvard, hay estudiantes de todas las partes del mundo y en clase crean comunidades para que los talentos de cada persona contribuyan a enriquecer las aportaciones, investigaciones y proyectos que realizan. Es decir, el alumnado encuentra un propósito y se esfuerza por mejorar la vida de los demás gracias al trabajo colaborativo, en el que prima la diversidad cultural y el alto nivel de calidad en la formación.
[Puedes ver el vídeo (en inglés) en este enlace]
Maestra de primaria y especialista de inglés
