The Brain Architects (arquitectos del cerebro) es un podcast del Center on the Developing Child de la Universidad de Harvard. En él comparten las más recientes evidencias, en este caso sobre el impacto del racismo en el desarrollo infantil. Un equipo interdisciplinar de tres investigadores hablan de la investigación que están liderando de manera pionera desde la neurociencia, la epidemiología social y las ciencias sociales y del comportamiento. El racismo está aún muy presente en España y otros países, y por lo tanto afecta a nuestra infancia. Es por ello interesante conocer las evidencias de este programa.

El racismo impone factores de estrés únicos y sustanciales en la vida cotidiana de las familias y sus cuidadores y cuidadoras. Entender cómo afectan estos factores a la salud y el desarrollo infantil proporciona un marco fundamental para comprender y proteger a la infancia. No obstante, la investigación nos sugiere muchas oportunidades a nivel comunitario y político. Del mismo modo que las dimensiones del entorno construido y natural han sido diseñadas a lo largo del tiempo, pueden ser rediseñadas para favorecer un desarrollo saludable. La salud hunde sus raíces en la infancia.

El racismo afecta más allá de los niveles emocional o psicológico; también a nivel cognitivo, al desarrollo social, a la salud física, etc. La neuroimagen ha demostrado que hay diferencias en la materia gris en áreas para la emoción, la memoria o el aprendizaje en niñas y niños negros de Estados Unidos. Estas diferencias influirán en el desarrollo futuro de estas personas. Esta investigación puede tener un gran impacto político: realmente se pueden mostrar los efectos del racismo en el cerebro con mucha claridad. Una cosa es preguntar a la gente si cree que la discriminación influye en el bienestar, pero podemos mirar al cerebro, podemos ver lo que ocurre cuando se mantiene a la gente en estos entornos empobrecidos. Y hay evidencias de que residir en barrios con menos oportunidades (no dice que sean barrios solamente más pobres) se asoció con un mayor riesgo de mortalidad tanto para los niños y niñas como para sus padres y madres

Por su parte, la investigadora Mavis Sanders con su equipo ha desarrollado recientemente una herramienta interactiva que permite a usuarios consultar una década de literatura científica sobre los efectos de los recursos comunitarios de protección, con el objetivo de explorar cómo estos recursos pueden mitigar los efectos de los riesgos a los que se enfrentan los niños, niñas y jóvenes, incluido el racismo como uno de esos riesgos. De entre las evidencias más consensuadas, destacan la cohesión y el apoyo comunitario. Los referentes de la comunidad y el apoyo positivo entre iguales, la conexión con la escuela y la participación en actividades comunitarias, así como los servicios del barrio, contribuyen a la salud mental positiva de las y los jóvenes y pueden mitigar parte del riesgo del racismo. Las relaciones importan, pero también los espacios para que la gente se reúna y establezca ese tipo de relaciones tan importantes para el desarrollo de las y los jóvenes. 

También presentan un informe en el que analizaron el progreso personal (flourishing) en términos de capacidad de los individuos para ceñirse a un tema o una tarea en particular y su capacidad para controlar sus emociones. Y descubrieron que los y las jóvenes que tenían acceso a los cuatro servicios del barrio (aceras, espacios verdes y parques, bibliotecas y centros recreativos comunitarios) tenían más probabilidades de prosperar o de tener ese tipo de indicadores de salud mental del progreso personal que quienes no tenían acceso a esos servicios. 

Los centros educativos que son comunidades de aprendizaje tienen más fácil contribuir a todas estas cuestiones. En colaboración con las entidades y grupos de personas del barrio, pueden ayudar a impulsar la reconstrucción de espacios clave, donde la comunidad tenga voz. Estos espacios podrán servir para programas extraescolares, reuniones familiares, y todas las cosas que sabemos que benefician tanto a la infancia como a las familias.

Conversaciones entre personas investigadoras como las de este podcast animan a investigar y a querer saber más, por la pasión que transmiten y su enfoque hacia las soluciones y la mejora social.

[Imagen: Freepik]

Por Guillermo Legorburo

Investigador predoctoral en la Universitat Rovira i Virgili. Maestro de Educación Primaria