De todas las personas que llegan a este mundo, algunas dejan una huella de las que no se borran. Una de ellas es el Tío Enrique, que partió ayer de este mundo para acompañarnos a partir de ahora desde el cielo. El Tío Enrique vive ahora en el recuerdo y la memoria de muchas personas; algunas tuvimos la suerte de compartir con él andaduras, conversaciones y batallas, y a otras tantas nos llega su legado de lucha incansable por los derechos de todas las personas gitanas y no gitanas. 

Su motivación por el derecho a la educación de todas las personas gitanas llevó a su apoyo continuo y convencido a las Comunidades de Aprendizaje y las Actuaciones Educativas de Éxito y predicó con el ejemplo. Su hija Ana, siempre participando en esa ilusión y presente en nuestros encuentros con él, ha sido la primera mujer gitana que ha logrado ser profesora titular de una universidad española. Él decía: “mientras no se implante el sistema educativo de  Comunidades de Aprendizaje no se conseguirá avanzar en resultados educativos”. Hablar con él era llenarse de esperanza en la humanidad, en que había personas que realmente querían lo mejor para todas las demás. Fue y será un ejemplo también para todas nosotras y nosotros.

Sus ideas de libertad e igualdad tomaron forma en la Fundación Punjab, creada para la defensa de los derechos de las comunidades gitanas en Castellón. Destacar las cosas preciosas que guarda la provincia de Castellón también incluye la belleza de la unidad: así nos lo recuerdan las palabras del Tío Enrique al recibir el Mérito a la Solidaridad en 2017. 

Muchas personas seguiremos su legado y seguiremos construyendo caminos hacia la igualdad y la libertad, así sea que nos despertemos en junio de 2123 y aún nombremos al Tío Enrique y sigamos recordando su trabajo, su sentido y el brillo que desprende en su tiempo en la tierra y en su infinito legado desde el cielo.

Por Andrea Khalfaoui - Esther Roca

Andrea Khalfaoui, Doctora en Educación en la Universidad de Deusto. Gitana y amazigh. Actualmente investigadora visitante en la Moray House School of Education and Sport de la Universidad de Edimburgo. Esther Roca, Profesora de la Universitat de València.