Hoy, 23 de abril, es el Día Internacional del Libro. En este periódico se ha escrito en muchas ocasiones sobre los valores transmitidos desde la mejor literatura y los aprendizajes que esta nos aporta, no solo en nuestras aulas, sino también a nivel personal. Se ha hecho referencia a muchos autores y autoras que han llenado nuestros pensamientos y diálogos de saberes y solidaridad.
En este artículo haré referencia a Fuenteovejuna, de Lope de Vega, obra literaria clásica que ayuda tanto a la infancia, en las escuelas y hogares, como a las personas adultas en sus diferentes contextos, también a la hora de ejercer la docencia.
Fuenteovejuna es una obra del Siglo de Oro escrita entre 1612 y 1614. Se basa en el hecho histórico real ocurrido en 1476 en el pueblo cordobés que da nombre a la obra. Sus habitantes se rebelaron ante los abusos reiterados del Comendador, tanto contra el pueblo como en concreto contra las mujeres. Esta obra es un ejemplo de cómo, ante el abuso de poder —también en situaciones que pueden hacernos pensar en dinámicas presentes en los medios, en las aulas o en otros espacios—, la unión de las personas puede ser decisiva para proteger a quienes sufren y para posicionarse con valentía en defensa de la verdad y de quienes protegen.
Este posicionamiento de protección y ayuda nunca justifica la violencia; más bien, los diálogos que genera esta obra, especialmente si se dan en el marco de los siete principios que se desarrollan en las tertulias literarias dialógicas, permiten reflexionar sobre cómo posicionarse y proteger de manera firme y solidaria pero libre de violencia. Como ya hemos dicho, la clave de Fuenteovejuna es la unión, y esa idea puede motivar el posicionamiento de nuestro alumnado, por ejemplo, con una actuación educativa de éxito el club de valientes violencia cero.
¡Feliz Día Internacional del Libro!
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Maestra de audición y lenguaje y educación infantil. Participante del seminario de Valencia "A muscles de gegants"
