Desde 1966, cuando la UNESCO lo proclamó, el Día Internacional de la Alfabetización se celebra cada 8 de septiembre para recordar al mundo la importancia de la alfabetización en la construcción de sociedades más justas y sostenibles. Este 2026 se cumple su 60.º aniversario. Se celebra bajo el lema «Alfabetización para las personas, el planeta y la prosperidad», en un momento en el que 739 millones de jóvenes y adultos todavía carecen de competencias básicas de lectura y escritura. La UNESCO no entiende la alfabetización como una habilidad técnica, sino como un camino hacia la emancipación; aprender a leer y escribir para participar en la vida social, tomar decisiones sobre la propia vida y transformar, junto con otras personas, las condiciones de desigualdad de la propia comunidad. Un ejemplo concreto de ello es la escuela de personas adultas La Verneda-Sant Martí, en Barcelona, y su influencia en la educación durante las últimas cuatro décadas.

Participar en las decisiones, crear conocimiento conjuntamente, priorizar a quienes más lo necesitan.

La Verneda-Sant Martí se creó en 1978 en un edificio que había sido la sede de la Sección Femenina del régimen franquista y que quedó vacío tras la caída de la dictadura. Un grupo de vecinos y vecinas del barrio lo ocupó para crear la escuela. El proyecto recoge la tradición de los ateneos obreros, las Universidades Populares y las Misiones Pedagógicas de la Segunda República, así como la influencia de la teoría de la acción dialógica de Paulo Freire.

Su funcionamiento se basa en la participación de las personas participantes en la escuela (personas sin titulación universitaria que se forman en el centro) en la toma de decisiones: qué cursos se ofrecen, en qué horarios (el centro está abierto los siete días de la semana, de 9 de la mañana a 10 de la noche) y qué reivindicaciones trasladar a la administración. Estas decisiones se toman mediante el diálogo igualitario entre participantes, educadores, educadoras, colaboradores y colaboradoras, donde las aportaciones se valoran por sus argumentos y no por la posición de poder de quien las formula. Las actuaciones educativas que se ponen en práctica son aquellas que las personas participantes deciden crear conjuntamente a partir de las que cuentan con evidencias científicas de impacto social, es decir, aquellas que han demostrado obtener los mejores resultados en la mejora de los aprendizajes y de la cohesión social en el barrio. Cada decisión prioriza la superación de las desigualdades que afrontan las personas que se encuentran en situaciones educativas y sociales más desfavorecidas, por ejemplo, personas migrantes llegadas de todos los continentes, al tiempo que la escuela se convierte en un espacio de convivencia y aprendizaje para todo el vecindario. Son las propias personas participantes quienes deciden sobre su proceso educativo, sin depender del corporativismo de los profesionales.

Este modelo ha sido documentado en diversas publicaciones científicas, en revistas como Harvard Educational Review, Teachers College Record de Columbia University y European Journal for Research on the Education and Learning of Adults, entre otras.

El encuentro con Freire y su transferencia a São Paulo.
En 1988, Paulo Freire, el pedagogo más citado internacionalmente, viajó por primera vez a Barcelona. En la Escuela La Verneda-Sant Martí encontró un modelo en el que quienes toman la palabra son las propias personas participantes, mientras que los profesionales escuchan. Un año después, como secretario de Educación de São Paulo, puso en marcha MOVA (Movimento de Alfabetização de Jovens e Adultos), un programa basado en el mismo principio, la alianza entre la administración pública y las organizaciones de la sociedad civil, y en espacios donde las personas que estaban aprendiendo tenían la palabra. El programa continúa activo actualmente en cientos de municipios brasileños.

De la alfabetización de personas adultas a las Comunidades de Aprendizaje en todo el mundo.

Desde 1995, este modelo se ha transferido a la educación infantil, primaria y secundaria a través del proyecto Comunidades de Aprendizaje, presente actualmente en más de 1.000 centros de decenas de países de Europa y América Latina. Actuaciones educativas como los Grupos Interactivos, las Tertulias Literarias Dialógicas y la participación educativa de las familias (a menudo madres migrantes no alfabetizadas o mujeres sin titulaciones académicas) están logrando los mejores resultados en la mejora de los aprendizajes tanto de las familias como de sus hijos e hijas, al tiempo que mejoran la convivencia escolar y la cohesión social de las comunidades. También existen decenas de artículos científicos que documentan el impacto social de las Actuaciones Educativas de Éxito implementadas en estos centros.

Sesenta años después del primer Día Internacional de la Alfabetización, La Verneda-Sant Martí sigue mostrando que enseñar a una persona a leer y escribir transforma su vida, su familia y su comunidad, y que cuando este modelo se transfiere, como ocurrió entre Barcelona y São Paulo, y como sucede hoy en la red de Comunidades de Aprendizaje, mejora la vida de miles de personas y comunidades en todo el mundo.

 

Este artículo fue publicado en Daily 27 el 8 de septiembre de 2026
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Profesora en la Facultad de Educación de la Universidad de Barcelona. Investigadora en actuaciones educativas de impacto social para la superación de las desigualdades sociales.