Esta demostrado que la lectura dialógica tiene múltiples beneficios. Se desarrolla el interés por los libros y por el mundo de las letras; se desarrolla nuevo vocabulario; mejora el lenguaje oral, la comprensión, la relación entre entre el cuidador y el niño o la niña. Sin embargo, puede ser que mientras leemos cuentos a nuestras criaturas interactuemos más con las ilustraciones del cuento pero no tanto con las letras, sílabas o palabras que están escritas.
En esta investigación se nos muestra que los beneficios de los entornos alfabetizadores en el hogar (HLE) eran más efectivos cuando los familiares incluían en sus interacciones el aprendizaje de la decodificación y la codificación, es decir, enseñar el sonido de las letras y a unirlas entre sí, así como la escritura de pequeñas palabras.
Algunas madres y docentes piensan que las familias no saben o no deben enseñar a leer en casa. Piensan que es un trabajo de la escuela o que lo pueden hacer mal. Nada más lejos de la realidad. No existe una única forma de enseñar a leer y las interacciones en el hogar en torno a la lectura se suman a las generadas en la escuela. Esto solo puede generar beneficio.
Imagen: Magnific
Maestro de educación especial y primaria
