¿Qué aportaciones nos hace la educación? La primera y muy importante es que la educación de calidad sí transforma la sociedad, incluyendo la economía.
El grupo Cooperativista Mondragón es el agente más relevante para que su zona de influencia sea la de menor desigualdad económica del mundo, la que tiene el menor índice Gini. Hoy tiene más de 70.000 trabajadores y trabajadoras, pero Arizmendiarrieta lo creó con 5 alumnos de la escuela profesional (de aprendices) que también él había fundado. Con una motivación social carente de protagonismo individual, la primera empresa se denominó ULGOR, las cinco iniciales de sus cinco alumnos. Posteriormente, esa misma empresa se denominó FAGOR y es donde trabajaron mi padre y mi madre.
Mientras Arizmendiarrieta y sus estudiantes generaban esta extraordinaria transformación de la economía y de la sociedad, teniendo como base una excelente educación, autores con un afán de protagonismo desmesurado y equivocadamente considerados «críticos» escribían libros sobre teorías, como la de la reproducción, que afirmaban que la educación no podía transformar la sociedad: Coleman, Bourdieau y otros no mejoraron los resultados de ninguna escuela, pero sí aumentaron mucho su ascenso social y su remuneración. Arizmendiarrieta tenía un nivel teórico muy superior al de ellos y lo compartía con todo el mundo. Leían conjuntamente y dialogaban sobre libros muy diversos, incluyendo a Freire y otros autores y autoras realmente críticos.
Quienes nos dedicamos a la Educación porque realmente nos motiva sabemos que, como dice el premio Nobel de Economía Amartya Sen, casi siempre la educación es la única puerta que quienes más sufren las desigualdades pueden cruzar para superarlas.
Imagen: fotografía propiedad de la autora
Profesora e investigadora en Educación en la Universidad del País Vasco
