La proliferación de personas improvisadamente expertas en hablar y escribir de docencia híbrida ha llegado a que con frecuencia se considere que es “lo peor de ambos mundos”, el presencial y el online. Durante y después de un cuatrimestre como profesor de máster en una cátedra de Alemania que hace una excelente enseñanza híbrida, he tenido ocasión de ser coautor con ese equipo de una investigación que ahora hemos publicado en la revista nº 8 del ranking JCR en la categoría de “computer science”, con un factor de impacto de 10,5. Eso significa estar en un escaparate que miran las principales personas realmente especialistas en la materia (con lo cual se corregiría en seguida cualquier pequeño fallo) y que la mejora de la enseñanza híbrida en sistemas educativos de todo el mundo tendrá un altísimo impacto en la ciencia y en su impacto social.
La investigación se ha centrado en la docencia universitaria analizando 31 casos. Se han detectado tres tipos de cursos híbridos sincrónicos: 1) diseño unidireccional, que no requiere consideraciones específicas sobre el formato híbrido; 2) diseño que se dirige separadamente al alumnado presencial y al online, que requiere un enfoque paralelo; 3) diseño de la interactividad entre ambos tipos de participantes, que requiere consideración comprensiva.
El diseño interactivo es el que ofrece mejores resultados. En dicho diseño tuve la suerte de participar en la preciosa ciudad y universidad de Würzburg. El alumnado de uno de los cursos decía que tenía dificultades para hablar inglés, mientras que yo no sabía alemán y había preparado durante mucho tiempo todo el material en inglés para hacer una educación dialógica. La excelente tecnología y el hábito del alumnado en la docencia híbrida comprensiva permitieron transformar ese problema en una gran creatividad: desarrollamos una nueva forma, denominada “dialogic teaching beyond words”, que luego se llegó a publicar conjuntamente en un artículo científico.
El resultado de aprendizaje intelectual, científico y pedagógico fue impresionante, pero todavía fueron más maravillosas las interacciones, ideas y sentimientos que logramos compartir.
