Los adolescentes de hoy, con 15 años, pueden abrir una herramienta como ChatGPT y escribir:

«Te voy a dar una pregunta de historia. Necesito responderla en un párrafo. Escríbelo como si fueras un estudiante de 15 años»

Este tipo de instrucción es casi ideal. Es clara, concisa y contiene los elementos clave: contexto (historia), formato (un párrafo), tarea (responder) y tono (voz adolescente).

Algunas plataformas incluso permiten chatear con personajes históricos y preguntarles sobre cuestiones actuales. Los y las jóvenes de hoy tienen acceso a herramientas de aprendizaje que generaciones anteriores ni siquiera podían imaginar. Estas herramientas pueden ayudar a desarrollar habilidades, pero también pueden usarse mal. Pueden guiar el aprendizaje en la dirección adecuada… o desviarlo por completo.

A menudo nos referimos a esta generación como “nativos digitales”, pero tanto el acceso como la capacidad para aprender con herramientas digitales siguen siendo muy desiguales. Según Naciones Unidas, incluso en los países más ricos del mundo, solo 1 de cada 10 adolescentes de 15 años utiliza dispositivos digitales para aprender más de una hora a la semana. Por eso, el Día Mundial de las Competencias de la Juventud 2025 se centrará en capacitar a los jóvenes mediante la inteligencia artificial y las competencias digitales.

A medida que la inteligencia artificial transforma la economía, la educación y la formación también deben adaptarse para preparar a las nuevas generaciones no solo para responder a esos cambios, sino para liderarlos.

¿Es necesario repensar la educación? En parte, sí. El aprendizaje seguirá produciéndose mediante la interacción —principalmente humana, pero también con máquinas—. Debemos seguir guiando los procesos de aprendizaje a través de interacciones que garanticen el acceso al conocimiento de mayor calidad, sin dejar de lado el desarrollo de la empatía, los valores y el crecimiento emocional. Al mismo tiempo, es fundamental garantizar que todos los jóvenes adquieran las competencias necesarias para comprender y dar forma al uso de la inteligencia artificial, de modo que puedan convertirse en agentes activos del cambio y no quedarse atrás en un mercado laboral que exige habilidades cada vez más complejas.

[Este artículo fue publicado por primera vez en Daily 27 el 15 de julio de 2025]
[Imagen: Freepik]
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Profesora de la Universidad de Granada. Miembro de la Red MeToo Universidad.