Volvemos para contaros otro de los webinars de Education Now de la Harvard Graduate School of Education. Esta vez hablamos de un concepto fundamental del desarrollo humano: la salud relacional temprana (early relational health). Ya hemos mencionado este concepto en un artículo anterior. Salud relacional temprana es un término bastante reciente, de los últimos cinco años. Coincide bastante con lo que conocíamos como apego, salud mental infantil o el conocido serve and return cuando, en ocasiones anteriores, nos referíamos a la construcción del cerebro

Cuando trabajamos con niños y niñas es muy importante que cuidemos y nos preocupemos por el bienestar de las personas cuando están en relación con otras. El bienestar incluye salud física, mental y comportamental, y también la capacidad de aprender y crecer a cualquier edad en cualquier contexto. La clave está en pasar de una perspectiva individual del desarrollo del pequeño a una perspectiva relacional, en relación con todas las personas con las que interactúa, es decir, con un enfoque comunitario y una visión ecológica como es la propuesta de la American Academy of Pediatrics en 2021. Las relaciones deberían ser seguras, estables y de cuidado, en familias y comunidades donde se preocupen por esa seguridad, estabilidad y cuidado. Podría decirse que hay que cuidar cada una de las capas que envuelven a cada relación. Por lo tanto, hay que poner especial énfasis en formar y cuidar a quienes cuidan.

Hoy en día se está demostrando la necesidad e importancia de formar a las personas que cuidan de los y las pequeñas de 0 a 3 años. Las familias confían en las personas que cuidan de sus hijos e hijas para que les aporten estabilidad, seguridad y cuidado, para que crezcan con salud y confianza. Por tanto, es necesario formar tanto a las personas que trabajan cuidando como a las propias familias, para saber cómo criarlos y educarlos. Algunas familias a veces confían más en los cuidadores y cuidadoras que en las y los pediatras porque, a pesar de que tengan mucho conocimiento sobre la salud, quien realmente conoce a sus hijos e hijas son quienes pasan más tiempo con ellos y ellas. Por eso acuden a los educadores y educadoras para pedir consejo y apoyo. 

Muchas veces, lo primero que decimos cuando hablamos del desarrollo del bebé es que hay que jugar con ella o él, leerle, cantarle canciones… pero además hay que cambiarle el pañal, darle de comer, cuidarlo, dormirlo, etc. Durante años se ha hablado de cuidar refiriéndose a “tareas mecánicas”, cuando realmente dar respuesta a las necesidades es un acto de amor y atención, es un momento de conexión. Entonces, cuidar incluye alimentar, cambiar el pañal, pero también escuchar y prestar atención en cada momento de necesidad. En nuestra sociedad hemos devaluado el cuidado. En ocasiones esperamos que las familias y las cuidadoras lo hagan en soledad. Y no nos hemos dado cuenta de que también necesitan cuidado las personas adultas. En All our Kin han creado comunidades para que las cuidadoras y educadores se cuiden entre ellas y ellos, para que se den apoyo y así les puedan dar atención y cariño a los niños y niñas.

Muchas veces, las familias se preocupan por si a los bebés les están enseñando las letras, por ejemplo, pero es también muy importante que se preocupen por cómo han pasado el día. Es muy importante el concepto de salud relacional temprana, porque recupera la importancia del cuidado. En instituciones como los orfanatos, la mejor educadora y cuidadora o cuidador es quien pone especial atención, cuidado y amor en la relación con los niños huérfanos incluso durante el baño, el cambio de pañal, etc. Es decir, la clave está en cuidar la calidad de las relaciones en todas las edades; recordemos que lo que importa no es comprar los juegos o materiales más caros, sino poner el foco en la calidad de las interacciones entre las personas.

[Imagen: Freepik]

Por Teresa Vázquez

Maestra de primaria y especialista de inglés