Al ver en los medios la celebración del Día Internacional de la Alfabetización, evoco a mi abuelito leyendo los periódicos y a mi madre contándonos cuentos. Ellos fueron los auténticos arquitectos de mi alfabetización, porque con sus lecturas y narraciones me enseñaron a leer el mundo, pues no basta leer y escribir en la escuela, es vital tener visiones y perspectivas de vida.
En pleno siglo XXI, saturados de tecnología, desbordados de conocimientos e interconectados por internet, hablar de analfabetismo debiera ser un anacronismo, pero lamentablemente es nuestra dura realidad, aunque usted no lo crea —como diría el actor estadounidense Jack Palance—. Según la UNESCO, en 2024 alrededor de 750 a 760 millones de jóvenes y adultos son analfabetos.
Frente a esta cifra demoledora, los gobiernos necesitan priorizar la inversión educativa y declarar a esta época como el siglo de la alfabetización global. Como enfatizó Audrey Azoulay, directora general de la UNESCO:
«La alfabetización es más importante que nunca para satisfacer las necesidades de las sociedades cada vez más globalizadas y de los mercados laborales en constante evolución.»
Desde 1967, la UNESCO conmemora cada 8 de septiembre el Día Internacional de la Alfabetización, y este año bajo el lema Promover la alfabetización en la era digital. Nos recuerda que la humanidad cuenta con su poderosa aliada, la tecnología digital, una herramienta que puede ser decisiva para erradicar el analfabetismo, pero requiere estar acompañada de políticas efectivas, inclusivas y sostenidas, de largo plazo.
Aunque no existe un pacto contra el analfabetismo, podemos asumir como compromiso global los lineamientos del ODS 4 de la ONU, las recomendaciones de la UNESCO, la iniciativa de UNICEF, el Pacto Global Educativo del Vaticano… pues de poco servirá la tecnología sin una verdadera política de alfabetización global.
Conscientes de que la alfabetización es un derecho humano fundamental, en esta era de inteligencia artificial, nuestra responsabilidad es garantizar, como acto de justicia, que todos y todas aprendan a leer y escribir.
Imagen: Freepik
Licenciado en educación por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (Perú) y máster en Ciencias pedagógicas por la Universidad de La Habana. Profesor de postgrado en varias universidades desde el 2015. Miembro del Comité científico en varias revistas científicas indexadas y coautor de artículos en Scopus, Scielo y Latindex.
