Cuando mi hijo empezó en el IES Alfonso II, el miedo al cambio era tremendo, pero en pocos meses ese sentimiento dio paso a algo muy distinto. A día de hoy, después de tres años como madre voluntaria en el instituto, la ilusión de pertenecer a la comunidad del Alfonso hace que mi visión de la educación, de la convivencia, de los valores y de la humanidad haya cambiado por completo. Pertenecer a la comunidad que ayuda e impulsa las actuaciones educativas de éxito (AEE) es una experiencia que nunca pensé vivir. Cada grupo interactivo (GI), cada biblioteca tutorizada (BT), ayudando a una diversidad cada día mayor de niños y niñas, hace que la visión que tenía de la educación tradicional (en la que yo me crié) cambie, y ese cambio sea a “mucho mejor”.
Cada niño, cada niña viene con una realidad distinta, familias complejas, distinto idioma, vidas complicadas que a veces les hacen encerrarse en sí mismos, realidades que pueden complicar el aprendizaje o las relaciones con los demás. La visión de hacer las tareas de forma individual, o de no hacerlas por no saber, cambia con las AEE. Tanto en GI como en la BT, las personas voluntarias ayudamos a que compartan conocimientos, a que aprendan a respetarse, a escucharse a ellos mismos y a los demás, a que interactúen, que pierdan ese miedo a expresarse que pueden tener en un aula delante de un profesor. También les “empujamos“ en esos momentos difíciles en los que no se ven capaces de superar un examen o una asignatura. Con un simple «por supuesto que puedes y yo sé que lo vas a lograr», ves cómo las miradas cambian y cómo les das esa chispa de ilusión, siempre necesaria, despertando el amor propio por superarse. Y de paso les demuestras cómo, entre voluntariado y compañeros, se pueden sacar adelante exámenes y asignaturas, y se pueden fijar conceptos que no se les van a olvidar.
Este curso nos puso un nuevo reto con la gran huelga educativa que hemos vivido por una educación de calidad y en igualdad, justo en la recta final del curso. Creo que hemos superado este reto en el Alfonso, respetando el derecho de nuestro profesorado a la huelga y al mismo tiempo luchando por el derecho a la educación de nuestros niños y niñas. Desde la comunidad del Alfonso intentamos y logramos buscar una solución para evitar la suspensión de la BT en las tardes, encontrando un lugar seguro para el alumnado y logrando no abandonar a los niños y niñas que asisten a la misma justo cuando más nos necesitan. Entre todos los miembros de la comunidad hemos buscado un espacio público fuera del instituto para mantener las puertas abiertas y ayudar al alumnado, pidiendo permiso al Ayuntamiento para poder usar el espacio de algún centro social de Oviedo y así respetar el derecho a la huelga de unos y el derecho a la educación de los otros.
Y así es que, con la ilusión renovada cada día y las ganas que ponemos todos los voluntarios y voluntarias, manteniendo vivo el sueño de la acción transformadora y la educación de calidad para todos los niños y niñas, podemos de verdad darles a todos y cada uno de ellos y ellas la oportunidad de superarse tanto a nivel educativo como personal. Siempre vamos a estar ahí para ellos.
Madre voluntaria en las actuaciones educativas de éxito del IES Alfonso II
