Hace unos cinco años que formo parte del grupo online de tertulias literarias dialógicas (TLD) de Elda-Petrer, y la semana pasada tuvimos la tertulia abierta sobre el libro completo Edipo rey para arrancar el nuevo ciclo 2026-2027, en el que leeremos 1984 (de George Orwell) desde octubre hasta mayo. Fue una tertulia espectacular y, tras el verano, estábamos deseando volver a vernos.

Conocemos los múltiples beneficios personales y sociales asociados a las tertulias dialógicas, pero en este artículo quisiera recoger las palabras de las propias personas participantes de este grupo:

Algunas reflexiones que comparten sobre la tertulia de Edipo rey y otras anteriores:

“Con Edipo rey nos acercamos a preguntas que siguen siendo profundamente humanas: quiénes somos, qué buscamos y hasta dónde podemos conocer nuestra propia verdad”.

“Con Don Quijote descubrí que cada persona puede interpretar la realidad desde una mirada diferente”.

Edipo rey plasma un gran sentido de la justicia y búsqueda de la verdad. Y también nos lleva a plantearnos si es bueno conocer siempre la verdad”.

“Con El viejo y el mar volví a pensar en la dignidad, en la lucha y en esas decisiones difíciles que todos tenemos que afrontar”.

Edipo rey nos transmite valores como la lealtad que muestran algunos de sus personajes, la prudencia, la perseverancia y la justicia”.

Algunas personas participantes comparten aspectos de su vida personal en los que las tertulias les han ayudado:

“A mí me ayudó mucho a transitar un duro tiempo de enfermedad, que superé. Y sentí entonces y siento ahora que me da vida. Va en serio. Estas tertulias y este compartir impresiones, sentimientos y valores favorece a mi salud, a mi bienestar y aporta mucho a mi sentido de la vida”.

“Con las tertulias dialógicas he probado algo que me daba un poco de vértigo, porque eso de hablar en público nunca lo había hecho delante de gente que no conocía. Ahora que ya me he soltado, no hay quien me pare. Y, aunque sea poca cosa, siempre digo algo; porque eso me sigue ayudando a explicarme cada vez mejor gracias a escucharos a todos y todas”.

“[Las tertulias] me han ayudado a expresar mis pensamientos y sentimientos sin miedo, con confianza. Me han enseñado a ponerme en el lugar del otro/a. También he aprendido a comprender y escuchar más y mejor. Han mejorado mi mirada haciéndola más cercana y humana. Y me ha enseñado y me enseña a ser mejor persona cada día”.

“Soy lento en las explicaciones, pero el grupo es la espoleta que me provoca a intervenir y reconozco lo mucho que estas lecturas me sirven, aprendiendo de todos a extraer conjeturas de cada libro”.

Las personas del grupo resaltan la humanidad y la importancia de las interacciones sociales que ofrecen las tertulias dialógicas:

“Siento que no solo hemos leído libros: hemos aprendido a mirarnos y a escuchar a los demás”.

“Por encima de los libros, me quedo con las personas; con las conversaciones, las opiniones diferentes, los silencios y esos momentos en los que una palabra de otro compañero te hace pensar de una manera distinta”.

“Los clásicos nos han acompañado cada año, pero la verdadera riqueza ha sido compartirlos juntos”.

Sobre las tertulias dialógicas en general, el grupo también compartió: 

“Me parece que es una manera muy especial de leer literatura universal que, aunque se haya escrito fuera de nuestra época, sigue estando muy vigente y podemos comprobarlo compartiendo las diferentes reflexiones que nos provoca a cada una y cada uno”.

“Yo jamás hubiera leído a los clásicos [sin las tertulias dialógicas], y he podido comprobar que su filosofía y reflexiones tienen semejanza con el tiempo en que estamos. Además, la lectura se enriquece con los demás puntos de vista sobre el mismo tema, convirtiendo la tertulia en una mente colectiva que aporta sabiduría”.

“Hay algo en particular de las lecturas dialógicas que me fascina y es el respeto por todas las opiniones, aunque en ocasiones no se compartan”.

“Este grupo nos acerca a los clásicos, nos enseña a escuchar sin censura, recogiendo el saber y la experiencia de cada uno y además genera lazos de amistad y cariño entre todos”.

Personalmente, ya compartí mi historia personal sobre lo que me aportan este grupo y las tertulias dialógicas en general: pasión por la lectura, mejorar mi confianza y mi comunicación, mi fluidez y comprensión lectora, mis relaciones sociales en mi vida personal y más. Pero lo más maravilloso es ver cómo esos beneficios los compartimos y celebramos en este grupo y nos ayudamos unas personas a otras. 

Ahora llega octubre y empezamos 1984. Si quieres probar y conocer esta grandísima y transformadora experiencia, podrás informarte e inscribirte pinchando aquí.

[Imagen creada con IA]
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Maestro de educación primaria y especialista de inglés