Transformando el “todos los hombres” desde la investigación con enfoque transformador

En redes sociales se ha hecho uso del hashtag #NotAllMen (“no todos los hombres”) de manera machista y dañina como defensa innecesaria por ciertos hombres: cuando alguna persona se atrevía a contar una relación violenta o sin consentimiento que había vivido, ciertos usuarios, sobre todo varones, le respondían como si se les estuviera diciendo que ellos son maltratadores o violadores, diciendo algo así como “eh, eh, que no todos somos así”. Este tipo de reacciones silencian y restan credibilidad a los relatos y las personas que los cuentan. 

Por suerte, la expresión “no todos los hombres” se puede usar, y de hecho se usa, de manera transformadora. En enero se publicó, en una revista de Nature, la investigación Not all men: the debates in social networks on masculinities and consent. En ella, se analizaron comentarios en Reddit y Twitter alrededor del uso de #NotAllMen y #Consent. Los resultados más relevantes a nivel educativo son los siguientes:

  • Hay mucho posicionamiento de chicos y hombres que critican de manera contundente los ataques machistas desde el uso indebido de #NotAllMen y a esos hombres que no se posicionan queriendo ser parte de la solución.
  • Esos chicos responden, en apoyo y solidaridad, a posts de personas que cuentan sus relatos de no consentimiento y otras formas de violencia de género.
  • Se da valor a chicos y hombres para que actúen con seguridad y sean defensores ante cualquier violencia.
  • Muchos chicos y hombres manifiestan públicamente su rechazo a cualquier interacción sin consentimiento y desde la violencia.

De manera complementaria, se realizaron relatos de vida comunicativos con tres hombres heterosexuales que conocen y dialogan en torno a las nuevas masculinidades alternativas (NAM). Sus voces dejan claros sus deseos, elecciones y preferencias:

«Que tú puedas sentir lo que la otra persona está sintiendo en una relación es superclave: si la otra persona no está, no está al 100%, yo tampoco quiero, pero no porque diga “no, es que no está bien” sino porque ya no quiero, no me pone.»

Los tres hombres reflejan que no tuvieron la suerte de tener desde la infancia los conocimientos y diálogos que sí han tenido después (en referencia a las NAM en tertulias dialógicas). Comentan que haber contado con estos aprendizajes les habría dado más seguridad y evitado en algún caso dudas frente a la presión del ambiente para tener relaciones de cualquier manera y con cualquiera para poder contarlas, en vez de relaciones con mimo para poder disfrutarlas ellos y las otras personas. Ante eso, uno cuenta cómo tener sueños en relaciones bonitas desde pequeño fue un gran salvavidas: no solo para tener relaciones sanas, sino para pasárselo realmente bien.

Estos resultados evidencian que “no todos los hombres” desean relaciones independientemente de si las otras personas quieren. Ya se ha evidenciado científicamente que desde los valores y sentimientos de las NAM no se tienen relaciones sin consentimiento, y que solo hay riesgo de sufrirlas con chicos y hombres de masculinidad tradicional dominante. Las niñas y chicas, niños y chicos, tienen derecho a conocer estas evidencias para decidir con más libertad a quién eligen para su primera o para cualquier relación afectivosexual, del tipo que sea.

En base a estos resultados, sugerimos lo siguiente: cuanto más socialicemos a los niños desde la infancia en el deseo por las nuevas masculinidades alternativas, y cuanto más socialicemos a toda la infancia en el deseo hacia estos chicos y hombres, más estaremos contribuyendo a acabar con las relaciones sin consentimiento, y más estaremos acercándoles a poder vivir relaciones de sueño, ya sea para una noche o para toda la vida.

Por Guillermo Legorburo

Investigador predoctoral en la Universitat Rovira i Virgili. Maestro de Educación Primaria