Una publicación del 15 de septiembre de 2026 en Psychological Medicine hace un recorrido por los numerosos y diversos beneficios asociados a la lectura por placer. El artículo, titulado Reading and associations with brain health, cognition, well-being, and mental health (La lectura y su relación con la salud cerebral, la cognición, el bienestar y la salud mental), reúne resultados de encuestas, estudios longitudinales, neuroimagen y estudios conductuales.

Las evidencias recogidas señalan que la lectura por placer se asocia con:

  • Mejor atención y control inhibitorio
  • Mejor memoria de trabajo
  • Mejor memoria episódica
  • Mejores funciones ejecutivas
  • Mayor rendimiento lector y académico
  • Menos problemas de inatención, estrés, depresión y conducta
  • Más horas de sueño y menos tiempo de pantalla
  • Mejores interacciones sociales

Uno de los datos más relevantes procede del estudio de Sun et al. (2024), basado en 10.243 participantes del estudio ABCD (Adolescent Brain Cognitive Development – Desarrollo cognitivo del cerebro adolescente). Los niños y niñas que habían comenzado a leer por placer entre los 3 y los 10 años mostraban mejores resultados cognitivos y de bienestar en la adolescencia que quienes presentaban niveles bajos de lectura temprana. Estas asociaciones se mantuvieron después de controlar variables como edad, sexo, pubertad, estructura familiar, educación parental, ingresos y factores socioeconómicos.

El artículo también recoge resultados del National Literacy Trust (Reino Unido):

  • Los niños que disfrutaban leyendo obtuvieron mejores puntuaciones en la prueba estandarizada STAR Reading.
  • Las personas que leían a diario también presentaron mejores resultados que quienes no leían diariamente.

Además, se propone una relación relevante en tareas con fuerte componente lingüístico dentro de las matemáticas:

  • Problemas verbales
  • Comprensión de enunciados
  • Representación verbal de cantidades
  • Recuperación de hechos aritméticos
  • Uso de funciones ejecutivas y memoria de trabajo

De hecho, un estudio longitudinal de 554 niños y niñas seguidos durante 12 años encontró que niveles medios o altos de rendimiento lector se asociaban con un crecimiento matemático posterior, especialmente en quienes inicialmente tenían bajo rendimiento matemático. No obstante, la conclusión es que la lectura puede contribuir al desarrollo matemático cuando el lenguaje interviene de forma importante, no que sustituya la enseñanza específica de matemáticas.

En el texto se citan encuestas que relacionan la lectura con:

  • Menor estrés percibido
  • Mayor empatía
  • Mejor comprensión de las emociones y perspectivas ajenas
  • Mayor sensación de bienestar
  • Menor soledad
  • Mayor tolerancia ante creencias diferentes

Más allá de estos beneficios, la lectura compartida podría añadir beneficios que no dependen únicamente de leer individualmente:

  • Sentimiento de pertenencia
  • Conversación sobre experiencias y valores
  • Comprensión de perspectivas diferentes
  • Identificación con personajes
  • Reducción de la soledad
  • Mayor conexión social

Así, en un estudio con alumnado adolescente, el 61,2% declaró comprender mejor las perspectivas y valores de otras personas, el 42,9% informó de una mayor conexión y pertenencia y el 14,3% señaló sentirse menos solo. Se plantea que el beneficio no reside únicamente en la actividad individual de descodificar un texto. Leer con otras personas permite hablar, escuchar, interpretar y considerar perspectivas diferentes.

Para cualquier etapa educativa, esto respalda prácticas como:

  • Lectura dialógica y tertulias literarias dialógicas
  • Círculos de lectura
  • Conversaciones sobre personajes y dilemas
  • Recomendaciones entre iguales
  • Lectura compartida entre adultos y niños
  • Clubes de lectura vinculados a intereses del alumnado

Además, una revisión sistemática de 11 estudios encontró mejoras en bienestar y reducción de soledad y aislamiento en personas mayores que participaban en lectura compartida. En cuanto a salud, diversos estudios longitudinales citados encuentran que las actividades cognitivamente estimulantes, incluida la lectura, se asocian con:

  • Menor deterioro cognitivo
  • Menor riesgo de demencia
  • Posible reducción del riesgo de enfermedad de Alzheimer

El artículo menciona, entre otros, una reducción asociada del 33% en el riesgo de Alzheimer y del 35% en el riesgo de demencia en determinados estudios observacionales. 

Conclusión

La publicación que analizamos hoy integra evidencias de beneficios en diferentes edades: infancia (lenguaje, atención, memoria, funciones ejecutivas, rendimiento escolar), adolescencia (bienestar, conducta, salud mental, interacción social), adultez (relajación, empatía, crecimiento personal, conexión social) y vejez (menor deterioro cognitivo y mayor reserva cognitiva). Además, conecta la alfabetización con la salud mental (bienestar emocional, resiliencia, cognición social, prevención del deterioro por envejecimiento…) y con la equidad, ya que algunos beneficios se mantienen después de controlar el nivel educativo familiar, los ingresos y otras variables socioeconómicas. Es más, varios estudios sugieren que leer podría compensar parcialmente desventajas asociadas a una menor educación formal.

Este artículo presenta evidencias que respaldan la relación entre lectura temprana y resultados cognitivos y académicos. Además, señala la asociación entre lectura y salud mental, empatía y prevención de la demencia, entre otros beneficios. Las implicaciones para el mundo de la educación son muy relevantes en todas las etapas de la vida y nos dan pistas para pensar cómo llevar la lectura a más personas, a más espacios y de maneras más efectivas.

Imagen: Magnific
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Maestro de primaria. Participante en la Tertulia Pedagógica Dialógica de Elda "A hombros de gigantes"