Dos periodistas han usado medios públicos para atacar actuaciones cuya gran mejora de los resultados educativos está validada por la comunidad científica internacional. Se enseñan en las mejores universidades del mundo y se aconsejan por la Comisión Europea y los organismos internacionales. Atacar estas actuaciones es perjudicar seriamente a la infancia y al conjunto de la sociedad.

El Periódico Educación se esfuerza por seguir las orientaciones internacionales del periodismo excelente. Cumplimos con nuestra obligación de informar a la ciudadanía sobre las actuaciones que más mejoras consiguen en la práctica, de acuerdo con los objetivos que la propia sociedad se marca, como son los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Cumplimos con nuestra obligación de llamar evidencias científicas de impacto social a lo que la comunidad científica internacional valida como tales y no a lo que digan expertos que llaman “evidencias” a su pseudociencia. 

Publicamos este dossier de artículos no solo para evitar que esos ataques perjudiquen a la infancia, sino para lograr dos efectos diferentes. En primer lugar, para que la respuesta de escuelas, profesorado, familiares, alumnado, organizaciones, gobiernos y ciudadanía pueda mejorar todavía más lo que ya están haciendo muy bien. En segundo lugar, para que la ciudadanía tenga una prueba más de que la calidad periodística no la determinan el poder y los recursos de un medio de comunicación, sino la defensa de la verdad y de los derechos humanos.

⇒ Lee aquí los artículos del monográfico que estamos ampliando continuamente

 

Imagen: Freepik
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