Mientras comunidades de todo el mundo celebran el Mes del Orgullo y el Día Internacional del Orgullo LGBTIQ+, el 28 de junio, la atención suele centrarse en los avances logrados en materia de igualdad y derechos humanos. Sin embargo, el Orgullo también nos recuerda la necesidad de seguir combatiendo el estigma y la discriminación. En este sentido, resulta especialmente relevante el estudio Mpox 1b: Upstanders for Science in Western and Chinese Social Media, publicado en respuesta al estigma y la discriminación que surgieron durante la crisis de salud pública. El estudio pone de relieve el importante papel que puede desempeñar la comunicación basada en evidencias científicas para combatir los prejuicios y la desinformación.

La investigación analizó 3.089 publicaciones de redes sociales difundidas en X y Weibo durante el brote de mpox 1b de 2024. Los investigadores comprobaron que, aunque la desinformación seguía circulando en internet, las publicaciones fundamentadas en evidencias científicas solían generar una mayor interacción. El estudio también identificó la presencia de personas que actúan como defensoras de la ciencia (upstanders for science), es decir, personas que comparten activamente información fiable, corrigen afirmaciones falsas y promueven debates basados en evidencias en las redes sociales.

Uno de los hallazgos más relevantes del estudio se refiere a la persistencia de narrativas estigmatizantes asociadas a la mpox. Los investigadores observaron que algunos usuarios de las redes sociales continuaban difundiendo afirmaciones engañosas que vinculaban la enfermedad con determinados colectivos, entre ellos las personas LGBTIQ+. Estas narrativas reproducen patrones ya observados durante los primeros años de la epidemia del VIH/sida, cuando la desinformación y el miedo alimentaron con frecuencia la discriminación hacia los hombres gais y bisexuales.

Al mismo tiempo, el estudio encontró pruebas sólidas de que muchos usuarios respondían activamente a estos estereotipos. Numerosos participantes cuestionaban los mensajes discriminatorios, compartían información científica sobre la transmisión de la enfermedad y recordaban que los virus no discriminan por orientación sexual, identidad de género ni ninguna otra característica social. Estas actuaciones muestran cómo las comunidades digitales pueden contribuir a generar conversaciones públicas más informadas e inclusivas.

Los resultados son especialmente relevantes durante el Mes del Orgullo. La historia del movimiento por los derechos de las personas LGBTIQ+ está estrechamente ligada a la lucha contra la desinformación y el estigma relacionado con la salud. Desde la crisis del VIH/sida hasta las emergencias sanitarias más recientes, la evidencia científica ha sido fundamental para combatir los prejuicios y proteger a las comunidades más vulnerables.

El estudio sobre la mpox 1b nos recuerda que combatir la desinformación no es solo un reto de salud pública, sino también una cuestión de justicia social. Apoyar una comunicación basada en evidencias y rechazar las narrativas estigmatizantes contribuye a construir sociedades más saludables e inclusivas. Mientras las celebraciones del Orgullo reivindican la diversidad, la igualdad y la dignidad humana, esta investigación transmite un mensaje especialmente oportuno: defender la ciencia también significa defender los derechos humanos.

Imagen: Magnific
Este artículo fue publicado por primera vez en Daily 27 el 28 de junio de 2026
+ posts

Investigador predoctoral FI en el Departamento de Sociología de la Universidad de Barcelona