Dejar la etapa de primaria atrás y comenzar en la secundaria supone un gran cambio en la vida de los chicos y chicas. El alumnado con TEA suele experimentar, además, falta de apoyo social; no cumplen con las expectativas que establece el profesorado y tienen una mayor carga de trabajo. Todos estos factores intensifican, de forma negativa, la transición de primaria a secundaria.
En este periodo tan relevante, el alumnado con TEA requiere de una preparación y apoyo más específicos. Este apoyo debe darse de forma conjunta y sistemática por parte de todas las personas implicadas en el proceso. El gran problema es que no se ha contado con las voces del alumnado con TEA para poder valorar, realmente, cuáles son sus necesidades en esta transición. ¿Cómo podemos brindarles un apoyo exitoso entonces? El artículo Transition From Primary to Secondary School From the Perspectives of Students With Autism Spectrum Disorder and Concomitant Intellectual Giftedness nos puede ayudar con diferentes estrategias.
Establecer una relación de apoyo entre profesores y alumnado con TEA podría ayudar a transitar esos cambios en rutinas y en el entorno; les ayudaría a comprender qué expectativas deben alcanzar y a aceptar un nuevo ambiente social. Pero también es necesario que todas las personas que forman la red social (docentes, alumnado, familias, personal no docente…) comprendan las diferencias socioemocionales asociadas a las personas con TEA. Podremos establecer así mejores relaciones, comunicación, empatía y solidaridad.
Los profesores que desconocen las características asociadas a los alumnos y alumnas con TEA pueden llegar a interpretar sus peculiaridades como dificultades de aprendizaje; esto supone una etiqueta muy injusta y una respuesta educativa ineficiente. Por ejemplo, es importante saber que las personas con TEA pueden abordar los problemas de forma novedosa o utilizar mayores capacidades de razonamiento verbal. En cambio, sus dificultades para planificarse, o su inflexibilidad cognitiva, pueden dirigir su atención hacia conductas repetitivas.
En el artículo citado se analizan las estrategias que pueden ayudar a que la transición entre primaria y secundaria tenga éxito. Si hablamos de apoyo emocional, debemos centrarnos en cómo actuar en grupos sociales y cómo obtener aceptación social. Algunos aspectos a tener en cuenta son:
- Incorporar las habilidades sociales durante toda la escolarización en el instituto, ya que no solamente presentan necesidades el primer curso.
- Ser conscientes de las dificultades que puede suponer para el alumnado TEA hacer nuevos amigos o separarse de sus antiguos compañeros y compañeras de primaria.
- Presentar estrategias que ayuden a resolver problemas que puedan aparecer en la vida cotidiana.
Otro de los ámbitos en los que el alumnado con TEA ha manifestado requerir más ayuda es la necesidad de cumplir con las expectativas del instituto. ¿Cómo podemos ayudarlos con esto?
- Si el profesorado manifiesta la importancia de las tareas que plantean y las posicionan por encima de otras, el alumnado con TEA puede interpretarlo de forma literal. Esto genera una gran frustración y ansiedad.
- Gran parte del profesorado desconoce el trabajo propuesto por el resto de sus colegas, lo que genera una carga de trabajo abrumadora.
- Muchos profesores y profesoras pueden suponer que el alumnado con TEA está preparado para comprender y completar sus actividades.
- Los alumnos y alumnas con TEA necesitan estrategias que les ayuden a gestionar y aprovechar su tiempo de una forma eficiente. Sería muy interesante entrenarlos en el curso previo a la transición.
Por último, debemos preguntarnos también cómo podemos ayudar al alumnado con TEA a desplazarse y recorrer un nuevo espacio, diferente a su escuela primaria. Algunas aportaciones indican:
- Podría suponer un hándicap tener que trasladar continuamente sus materiales y no dejarlos siempre en su mesa.
- Tener cambios continuos de clase, horarios, profesores, mientras cargas con tus cosas personales, genera un estrés añadido. Además, las indicaciones y la rotulación pueden ser muy deficientes y no les ayudan (por ejemplo, cómo buscar a un profesor si solamente se indican las tres primeras letras de su apellido).
La transición entre primaria y secundaria supone un gran desafío para el alumnado con TEA y necesitan que conozcamos sus peculiaridades, así como los grandes desafíos a los que se enfrentan en esta nueva etapa. Su acompañamiento debería ser responsabilidad de toda la comunidad educativa; pero siguen siendo un grupo desatendido y con menor reconocimiento. Para poder ofrecerles una transición exitosa entre primaria y secundaria, es imprescindible incorporar sus voces a las futuras investigaciones que se realicen sobre la transición. ¿Cómo podremos saber lo que es relevante para el alumnado con TEA si no les preguntamos?
[Imagen: Pixabay]
Maestra de primaria y pedagogía terapéutica. Colegio Trenc d'Alba (Jávea)
