La violencia afectiva y sexual es un problema de salud pública que afecta a millones de personas en todo el mundo, especialmente a los y las jóvenes, con cada vez más exposición a la violencia en las relaciones afectivosexuales, tanto estables como esporádicas, mientras disminuye la edad de victimización. Estas experiencias adversas afectan a diversas áreas de la vida de los y las jóvenes con consecuencias que pueden ser muy perjudiciales tanto a corto como a largo plazo. Este problema de salud pública en todo el mundo requiere acciones transformadoras urgentes en términos de prevención y respuesta a la violencia de género.

Por ello, en el artículo Gender violence among youth: an effective program of preventive socialization to address a public health problem, publicado en la revista “AIMS Public Health”, se presenta un programa de intervenciones sobre prevención y respuesta a la violencia de género dirigidas a adolescentes e implementadas en España que ya ha demostrado ser efectivo. El programa se implementó en el marco del proyecto de investigación titulado MEMO4LOVE (2016–2020), financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad del Gobierno de España.

Se llevaron a cabo siete intervenciones preventivas, cada una centrada en un tema específico relacionado con la perspectiva de la socialización preventiva de la violencia de género. Estas incluyeron:

  • El amor es social: La primera intervención giró en torno al concepto de que el amor es una construcción social.
  • Discurso coercitivo dominante: Esta intervención discute la libertad en las relaciones íntimas desde la perspectiva de terminar con el discurso coercitivo dominante.
  • Engaño en relaciones afectivosexuales y solidaridad con el grupo de pares: En esta sesión se discuten y presentan la solidaridad con amigos y amigas, la socialización que normaliza el engaño en las relaciones y cómo superar la doble moral.
  • Impacto de la violencia en el cerebro y la salud:  Esta sesión aborda el impacto de las relaciones tóxicas en el cerebro y en la salud general, siendo altamente valorada por los y las adolescentes participantes por su capacidad para cambiar sus percepciones sobre la violencia de género y proporcionarles herramientas para mejorar sus relaciones y apoyar a sus amistades.
  • Nuevas masculinidades alternativas (NAM) y su papel en la superación de la violencia de género, presentando los diferentes modelos de masculinidad.
  • Consentimiento sexual: incluye información sobre lo que la investigación ha demostrado acerca de la necesidad de incluir algo más que comunicación verbal al abordar el consentimiento, como actos no verbales y contextos de relaciones de poder.
  • El cambio es posible y la importancia de desmantelar los engaños: En esta sesión se abordan y se desmienten con evidencias dos mitos principales y especialmente dañinos, la idea de que el amor romántico mata y el concepto de “micromachismo”.

El impacto positivo del programa muestra que los y las adolescentes pueden entender muy bien dicha evidencia y que tienen derecho a conocerla para mejorar su vida y la de las personas que aman y cuidan. Aunque esto parece obvio, muchos programas de educación contra la violencia están lejos de la evidencia científica y, por lo tanto, no contribuyen a erradicar la violencia de género entre adolescentes, como han señalado organizaciones como la Asociación Americana de Psicología (APA) y diversos estudios. En la práctica, el programa compartido se convierte en una herramienta para que profesionales de la salud aborden la violencia sexual en las relaciones de los y las adolescentes y lo hagan en colaboración con las instituciones educativas, fomentando así la intervención de toda la comunidad para prevenir y responder a la violencia de género.

[Este artículo fue publicado por primera vez en Diario Feminista el 30 de abril de 2024]
[Imagen: Freepik]

Por Elisa Monar

Graduada en Pedagogía (UNED), estudiante del Máster en Investigación e Innovación en Contextos Educativos y miembro de la Tertulia Pedagógica Dialógica “Compartiendo palabras” de Cantabria.