Recientemente, una joven feminista ha publicado en El Diario Feminista un excelente artículo sobre la ópera de Rossini: “La Cenicienta. El triunfo de la bondad”. Soy otra de esas jóvenes feministas que sufrieron en nuestro sistema educativo la sustitución de maravillosos relatos de amor y paz como ese por otros dedicados a exaltar diversos tipos de violencia. Quiero contribuir a que a las niñas que vengan por detrás no les ocurra lo mismo. Por esa razón, hago una pequeña contribución con este artículo señalando algunas de las orientaciones con las que este relato genera maravillosos sentimientos y valores de igualdad, amistad y amor:
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Clarificar los errores y mentiras que se dicen sobre el relato, como que fue creado por Perrault (para mantener el prejuicio de su creación por el patriarcado occidental), cuando en realidad es un cuento que viene de muy diferentes tradiciones culturales de China o de Egipto. Tampoco podemos decir que los cuentos de hadas fueron creados por hombres cuando su primera creadora fue una mujer.
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Resaltar el carácter maravilloso, revolucionario y feminista de un relato en el que triunfa la bondad y clarifica su unión con la belleza, el amor y la felicidad, tal como ya las había vinculado Safo para siempre como características intrínsecas del feminismo. La adolescencia occidental hoy está acosada por un discurso coercitivo para que desprecie lo bueno y se someta a lo malo; se necesitan más que nunca relatos que estimulan y hacen soñar justo con lo contrario. No hay prevención de la violencia de género sin esos relatos o, todavía peor, deformándolos.
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Desvelar que la interpretación de este cuento como un mito del ascenso social de una chica pobre por un príncipe es muy reduccionista y sesgada. La misma ópera de Rossini presenta una cenicienta que rechaza casarse con quien cree que es el príncipe y tiene un intenso enamoramiento mutuo con quien cree que es el criado. El reduccionismo de ver este relato de amor revolucionario como un mito de ascenso social es tan torpe como ver a una chica como un conjunto de células.

[Imágenes: Unsplash / Flickr]
Cofundadora de Me Too Schools. Profesora universitaria y titulada de Conservatorio Superior en música.
