Estamos en junio, entre otras cosas mes del Orgullo LGTBI+, y diferentes entidades han presentado sus campañas poniendo especial énfasis en la educación para hacer frente a la LGTBIfobia. Recordemos que, según el informe A long way to go for LGBTI equality (2020) de la European Union Agency for Fundamental Rights (FRA), las personas LGTBI+ de entre 15 y 17 años sufren más acoso que sus compañeros y compañeras de más edad. Valoramos muy positivamente el rol que se le asigna a la educación, porque creemos que es buen antídoto frente a la violencia. Sin embargo, ¿de qué tipo de educación estamos hablando? ¿Una educación que tenga de referencia a Foucault? Actualmente, aún está muy extendida la idea errónea de que Michel Foucault (1926-1984) fue referente del colectivo LGTBI+ y de la educación sexual. No obstante, a través de este artículo divulgativo, pretendemos desmontar esta idea demostrando que Foucault no solo no fue un referente LGTBI+, sino que contribuyó al bulo existente sobre el vínculo entre las personas homosexuales y el abuso sexual infantil. A continuación, profundizaremos sobre ello.

Por un lado, Foucault participó en la firma de la petición francesa contra las leyes de edad de consentimiento que consistía en despenalizar las relaciones entre personas adultas y menores de quince años. Por otro lado, su defensa de la despenalización de la pederastia no se quedó ahí, sino que fue más allá, ya que se conoce que Michel Foucault abusaba sexualmente de niños en Túnez. De esta manera, tener a Foucault como referente LGTBI+ lo que hace es manchar y empeorar la imagen del colectivo, además de mostrar una gran incoherencia. No obstante, hay investigaciones que demuestran que existe profesorado universitario que imparte la obra de Foucault escondiendo conscientemente su defensa de la violencia sexual, incluyendo la violación y la pederastia (Valls et al., 2022).

Las investigaciones científicas para la superación del abuso infantil ya han demostrado que no hay ninguna evidencia científica en la idea de que las personas homosexuales son más propensas a la pederastia (Racionero-Plaza & Guiney, 2024). Es decir, no hay ninguna relación entre el abuso sexual infantil y la orientación sexual de la persona agresora. Estos hallazgos son muy importantes porque rompen con el bulo discriminatorio, que durante muchos años ha existido, de que la homosexualidad conllevaba el abuso sexual infantil. Por lo tanto, no podemos seguir teniendo como referente LGTBI+ a alguien que no solo defendió la despenalización de la pederastia, sino que también la cometió, ya que reproduce ese bulo que tanto nos ha costado superar.

Aitor Alzaga ArtolaOriol Ríos González

[Imagen: Unsplash]