En un mundo donde la salud mental de los y las jóvenes es una prioridad creciente, la iniciativa Relationship Mapping liderada por Harvard emergió durante la pandemia como una efectiva estrategia para mejorar el bienestar del alumnado. El objetivo es garantizar conexiones positivas y estables entre estudiantes y personas adultas en las escuelas, y en estos días el proyecto está ofreciendo una red de apoyo y seguimiento a las escuelas estadounidenses que se quieran adherir de cara al curso 2023-2024. Hace un mes que gran parte del profesorado cerró el curso anterior y para muchos y muchas es un buen momento para plantearse cómo enfocar el próximo año.

La esencia del mapeo de relaciones radica en la creación intencional y organizada de relaciones entre alumnado y personas adultas en el entorno escolar. En lugar de dejarlo al azar, se identifican estudiantes que carecen de conexiones positivas y se les empareja con mentores de apoyo. Estos mentores establecen vínculos durante todo el año escolar, cultivando un ambiente que reduce el acoso, disminuye las tasas de abandono y potencia las capacidades socioemocionales. Imagina cuántos niños, niñas y adolescentes tienen situaciones adversas en sus hogares. A menudo, esto coincide con otras dificultades en el entorno escolar, como el aislamiento social u otras, lo cual hace más complicado que el niño o niña pida ayuda. En casos así, el hecho de que una persona adulta esté atenta a ese niño o niña, que se interese con frecuencia por ver qué tal le va, puede ser decisivo para identificar situaciones de riesgo y poder actuar cuando se ve que algo no va bien. 

Las implicaciones son especialmente importantes para niños y niñas en situaciones socialmente desfavorecidas. Aquellos que sufren maltrato infantil, acoso escolar u otros desafíos pueden encontrar en estas relaciones de confianza con adultos un apoyo vital. La presencia constante de un mentor puede ayudarles a superar adversidades, proporcionando un espacio seguro en el que informar y expresar sus preocupaciones.

El éxito de la iniciativa Relationship Mapping en los Estados Unidos es un testimonio del potencial universal de esta estrategia. El mapeo de relaciones se puede organizar en cualquier centro educativo, puesto que no es complicado de poner en marcha. Ojalá un día las políticas educativas promuevan esta y otras acciones basadas en evidencias para asegurar que nadie estará solo o sola, que habrá alguien a su lado, siempre, pase lo que pase.

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Por Luis Miralles

Maestro de primaria