¿Qué harás si una alumna te pide apoyo porque la están llamando zorra? ¿Le dirás que tiene que alegrarse porque está siendo muy libre y feminista? ¿Le dirás que eso es divertido? ¿Le dirás que es tradicional o carca si se enfada por eso? ¿O la apoyarás defendiendo su derecho a que nadie le llame lo que ella no quiere? ¿Le dirás claramente que quien le llame eso que sabe que ella rechaza no es divertido, sino que es feo, aburrido y acosador? 

No nos tiene que extrañar que la violencia de género en las redes y en las relaciones presenciales siga aumentando si se llama tradicional y carca a la alumna que dice que está enamorada de un chico igualitario, y se llama libre y feminista a quien se somete a que le llamen zorra. Las que nos divertimos en la marcha nocturna sabemos muy bien que quienes llaman zorras a algunas chicas son los peores chicos, los más violentos, los más machistas, los más aburridos, que siguen punto por punto, como manual, la pornografía. Quienes no nos sometemos a esos chicos y realmente nos divertimos mucho entre nosotras y con los chicos igualitarios rechazamos y tenemos derecho a rechazar a los que quieren llamarnos zorras. Y los seguiremos rechazando y denunciando porque somos divertidas, somos feministas, no nos sometemos a nadie, ni hombre, ni mujer ni de cualquier otra opción.  

Si eres docente, no colabores con el aumento terrible de la violencia de género que demuestran las investigaciones científicas. No colabores o no apoyes a quienes llaman zorra a tu alumna, si ella no quiere. Apóyala, tiene derecho a que nadie le llame lo que ella rechaza.

[Imagen: Unsplash]

Por Ane Lopez de Aguileta

Codirectora de Kaiera (kaiera.eus)