Todo el profesorado quiere que su alumnado mejore la comprensión lectora. Es una competencia que, por su transversalidad, afecta a todas las áreas, niveles y etapas. Pero ¿tenemos estrategias para trabajarla? Y, lo más importante, ¿para mejorarla? En este periódico se ha hablado y se seguirá hablando de cómo poder conseguirlo. De la mano de la investigación podemos seguir aportando información y detalles que nos ayuden a plantear un trabajo efectivo en este aspecto.

Tras la lectura del artículo Does vocabulary knowledge matter in the effectiveness of instructing reading strategies? Differential responses from adolescents with low academic achievement on growth in reading comprehension, podemos extraer una serie de claves para trabajar la comprensión lectora de manera específica y, gracias a las conclusiones que en este estudio se deducen, podemos poner énfasis en aspectos que, de otra forma, se nos pueden pasar por alto.

En el estudio que describe el artículo, se pretendía comprobar algo muy específico y que a todas y todos los docentes nos preocupa: ¿puede el alumnado con un rendimiento académico más bajo mejorar la comprensión lectora trabajándola de manera específica?

Para ello se implementó un programa que utilizaba la enseñanza recíproca, que se rige por tres principios: modelado por parte de expertos, debates sobre el texto y andamiaje, por parte del docente, que se va desvaneciendo poco a poco. En este programa se trabajaban estrategias de comprensión lectora con grupos clase de alumnado adolescente, con el fin de extraer conclusiones sobre su mejora.

Las estrategias específicas que se utilizaban en las sesiones de comprensión lectora eran:

  1. Predicción: a partir del título, subtítulos e imágenes, hacer predicciones sobre el contenido para después comprobar si son ciertas.
  2. Resumen de partes del texto para centrarse en ideas principales e ir comprobando la comprensión parcial del texto.
  3. Autopreguntas: formular preguntas sobre el texto para discriminar entre información importante y secundaria.
  4. Aclaración: ante partes del texto o palabras que no entienden, deben leer y releer el texto para intentar deducir el significado a partir del contexto.
  5. Interpretar los nexos de cohesión que unen ideas y párrafos.

Los resultados del estudio desvelan que este programa no era efectivo para todos. Mientras el alumnado con mayor nivel académico mejoraba sus resultados y estrategias de comprensión lectora, el alumnado con un mayor desconocimiento de vocabulario no se beneficiaba de esta mejora. El estudio concluye que el desconocimiento del vocabulario es un hándicap para el alumnado que realiza este trabajo específico de comprensión, ya que tiene que dedicar su esfuerzo en entender y aprender el vocabulario que desconoce, se produce un colapso en las funciones y no aprovechan el trabajo de las estrategias de comprensión, que dejan de ser efectivas.

Para resolver esto, las orientaciones que se dan tras los resultados van encaminadas a mejorar la implementación de este programa centrado en estratégias específicas de comprensión, y destaca dos aspectos:

  • El conocimiento del vocabulario es un prerrequisito para el éxito de una intervención en estrategias de lectura, por lo que cabe tener en cuenta este aspecto para la organización y el trabajo de la comprensión lectora.
  • La organización ideal debe ser en grupos pequeños, donde el alumnado con dificultades de vocabulario dialogue intensamente con sus compañeros y compañeras sobre la lectura, bajo la tutorización de un “experto”, es decir, una persona más capaz. Este diálogo se debe encaminar a la solución de problemas de vocabulario que aparecen en el texto, compensando así el problema del alumnado con más necesidades. De esta manera se consigue el beneficio de las estrategias generales de comprensión.

De nuevo, en la búsqueda del éxito educativo para todos y todas, en este caso hablando de la comprensión lectora, aparecen como claves las interacciones de calidad sobre una tarea, la agrupación heterogénea y la ayuda entre iguales. Claves para conseguir mejoras para todo nuestro alumnado sin exclusión.

[Imagen de diannehope14 en pixabay]

Por Roger Doménech

Maestro de Educación Primaria y Educación Física