Los resultados de PISA visibilizan aún más la necesidad de aplicar actuaciones educativas de éxito.

El martes 5 de diciembre se publicaron los resultados de PISA (Programme for International Student Assessment), la encuesta sobre educación que desde el año 2000, cada 3 años, analiza los resultados del alumnado de 15 años en decenas de países en todo el mundo.

Hay países que han mejorado sus resultados, y lo están celebrando diciendo que lo han conseguido gracias a lo que están haciendo en educación. En cambio, hay países que han empeorado sus resultados notablemente y, entre estos, hay quien lo ha achacado a la pandemia o al número de inmigrantes. Estas excusas no responden a la realidad. Son como las excusas que ponen los malos estudiantes cuando suspenden un examen y le echan la culpa al examen. Entre los países y comunidades que han empeorado sus resultados, en muchos de ellos los resultados comenzaron a empeorar antes de la pandemia y, además, en estos países o comunidades, ha habido escuelas que han mejorado sus resultados en las mismas circunstancias. Y, repetimos, otros países han mejorado sus resultados en el mismo periodo de pandemia. Lo mismo ocurre con la excusa racista de culpabilizar a la población de origen inmigrante. Los datos no lo sostienen.

Como decía Ramón Flecha en un post, los resultados solo mejorarán en la medida en la que se apliquen actuaciones educativas de éxito, que son las actuaciones educativas basadas en evidencias científicas de impacto social y aseguran que todo el alumnado consiga los resultados escolares que la sociedad les exige para tener una trayectoria de vida más exitosa.

Es fundamental distinguir qué son y qué no son evidencias científicas de impacto social. No son los “expertos”, las fundaciones o los gobiernos los que dicen qué son y qué no son evidencias científicas. Solo son evidencias científicas las que se publican en las revistas científicas top de la comunidad científica internacional. Además, es esencial tener claro que las evidencias científicas que garantizan resultados son las evidencias científicas de impacto social, es decir, las que muestran evidencias que mejoran vidas. En educación, son las evidencias que mejoran resultados escolares; tanto resultados instrumentales (aprendizaje de lenguas y matemáticas, entre otros) como aquellos resultados que se refieren a la convivencia y las relaciones de calidad. No hay que elegir entre unos u otros. Hay que elegir aquellas actuaciones educativas que garanticen tanto unos como otros.

Los resultados de PISA muestran las consecuencias de aplicar ocurrencias que nunca se han demostrado o que se ha demostrado que empeoran los resultados. Sin embargo, también hay muy buenas noticias, muy esperanzadoras, y es que la transformación ya está en marcha. Cada vez hay más escuelas que aplican evidencias científicas de impacto social, y son estas escuelas las que están mejorando los resultados. Son estas escuelas las que están mejorando las vidas de su alumnado.

[Imagen: iStock]

Por Harkaitz Zubiri

Profesor de la Universidad del País Vasco. Sus líneas de investigación incluyen la superación de las desigualdades en educación, especialmente en aprendizaje de segundas lenguas, la superación de la violencia de género y las masculinidades.