Nietzsche tiene la imagen de un intelectual de gran nivel que hizo grandes aportaciones al pensamiento humano y así se explica a estudiantes de secundaria y universidad. Sin embargo, hay muchas partes de su vida y sus escritos que hacen imposible mantener esa imagen por mucho tiempo. Aquí pongo un ejemplo concreto y explico el porqué de esa injustificada imagen, esperando y deseando que alguien que sí lo considere un gran intelectual diga por qué en otro artículo o en las redes.

Nietzsche se enfadó muchísimo con su muy admirado amigo Wagner cuando asistió al estreno de Parsifal en Bayreuth. Mientras asistentes como Tchaikovsky que sí tenían gran cultura musical salieron entusiasmados, Nietzsche se sorprendió muy desagradablemente hasta el punto de enfadarse con su amigo. Pero no me refiero aquí a su muy limitada cultura musical sino a otra incultura todavía más elemental. 

Nietzsche admiraba obras anteriores de Wagner basadas en mitologías nórdicas. Se enfadó con la ópera Parsifal por basarse en la mitología cristiana del santo grial. Cualquier persona mínimamente culta de la época que se dispusiera a asistir a esa ópera sabía que Parsifal respondía a esa mitología puesto que la primera versión de ese relato tenía ya setecientos años. ¿Por qué se sorprendió Nietzsche?

Hace muchas décadas que he explicado en conferencias y debates, también he publicado, sobre los ataques de este autor a la paz, la democracia, la igualdad de derechos de las mujeres, sobre su defensa del asesinato de quien el jefe dijera que había que matar. En esos debates he preguntado cuáles son esas aportaciones intelectuales tan extraordinarias de Nietzsche y sus seguidores. ¿La muerte de Dios que llevó a Heidegger a sustituirlo por Hitler? ¿Su defensa de lo dionisíaco frente a lo apolíneo sin entender que ambas dimensiones estaban unidas en el logos en Heráclito?

Tengo otra explicación que vuelvo a poner a debate público. Cuando alguien que dice que está a favor de la democracia, la paz y la igualdad de derechos admira a alguien que es la negación de todos esos valores, necesita darse una explicación a esa contradicción y una muy simple es creerse que sus aportaciones intelectuales son maravillosas. Cuanto más parecidas sean sus afirmaciones al nazismo, el machismo y el racismo, mayor nivel intelectual se atribuye a quien las dice. El problema lo tienen cuando se les pregunta cuáles son esas aportaciones y qué mejoras han traído a la humanidad. Lo que yo he oído hasta ahora responder a esa pregunta son errores elementales como atribuir a ese autor cosas que no ha escrito o que ya las escribieron mucho antes otras personas. Espero que ahora se abra un debate que aporte respuestas más fundamentadas.

Si no es así, querrá decir una vez más que hay que acabar ya con el engaño, que necesitamos teorías y pensamientos que realmente sean de gran nivel intelectual.

[Imagen: Wikimedia Commons]

Por Ramón Flecha

DAAD Gastprofessor Universität Wurzburg. Catedrático Emérito de la Universidad de Barcelona. Investigador número 1 del ranking científico internacional Google Scholar en las categorías de "gender violence" y "social impact" (violencia de género e impacto social, respectivamente).