Hoy es el Día Mundial del Arte, una celebración para promover el desarrollo, la difusión y la promoción del mismo. Tal como indica la UNESCO, el arte desempeña un papel importante en el intercambio de conocimientos y en el fomento del interés y el diálogo. Por ello, anima que desde la educación se fomente una educación artística en pro de lograr un mundo libre y pacífico. 

Muchas escuelas están logrando una educación artística de la máxima calidad a través de la puesta en marcha de las tertulias artísticas dialógicas. En concreto, en mi escuela, desde hace 6 años, se realizan en el horario no lectivo de la jornada continua. Las realizamos una vez por semana y están llegando a más de 100 niños y niñas de 3 a 12 años. Tenemos una programación por trimestre en la que solo hay un requisito: escoger las mejores creaciones artísticas de la humanidad. Este año las hacemos los viernes y el alumnado está agrupado por franjas de edades; un grupo de infantil y dos grupos de primaria. Las monitoras de comedor son las que se encargan de dinamizar las tertulias artísticas, lo que ha permitido que ellas también se beneficien de esta actuación educativa de éxito.  

En el primer trimestre escogimos la época del Renacimiento y decidimos seleccionar tres artistas y tres obras de cada uno de ellos: Leonardo Da Vinci (La Gioconda, La última cena y la Anunciación), Miguel Ángel (La creación de Adán, el David y la Piedad) y Botticelli (El nacimiento de Venus, La Primavera, la Anunciación). Normalmente comenzamos introduciendo información, que leemos y compartimos de forma dialógica, sobre la época histórica, el artista y la obra. Su implementación es muy sencilla: se proyecta la obra y se dejan unos minutos para observarla y pensar qué quieren comentar en la tertulia. Después, al igual que en las tertulias literarias dialógicas, la moderadora va dando el turno de palabra asegurando que se respeten los siete principios del aprendizaje dialógico y el alumnado explica qué quiere comentar, argumentando con un razonamiento su exposición. Los diálogos se van sucediendo, tomando las ideas y argumentos de unos y otros para elaborar las siguientes. 

Los impactos de esta educación artística de calidad son increíbles. Sus caras de felicidad cuando llegan los viernes de tertulias artísticas nos evidencia el gusto por la belleza que tiene la infancia unido al gusto por aprender la mejor cultura. Disfrutan comparando los colores de la ‘Anunciación’ de Da Vinci y de la de Botticelli, comentando la belleza de las luces y las sombras que utiliza Sorolla en ‘Paseo a orillas del mar’, así como la valentía que tuvo en su obra ‘Trata de Blancas’, posicionándose en contra de esta violencia contra las mujeres. Algo que nunca se me olvidará es que, cuando vimos ‘Las Hilanderas’ de Velázquez, lo presentamos contando el Mito de Aracne y les encantó unir esta historia con el cuadro que estaban dialogando. Pero lo más sorprendente es que una monitora se dio cuenta de que dentro del cuadro estaba representado, en el tapiz, ‘El rapto de Europa’ (otro mito griego), inspirado en el de Rubens que a su vez copiaba a Tiziano. Esto sí que les dejó alucinados. Por supuesto, tuvimos que leer el mito de El Rapto de Europa y hacer una tertulia del tapiz que había dentro del propio cuadro. Hablamos de la importancia de tener referentes que te hagan mejorar, para ‘copiar’ aquello que saben hacer muy bien al igual que los artistas. 

Los centros educativos tenemos la oportunidad y la responsabilidad de ofrecer una educación artística de alto nivel, que todos y todas la puedan disfrutar y en la que puedan aprender el gusto por la belleza unida a la bondad (que la dan el espacio seguro y las interacciones de calidad) y a la verdad (todo el conocimiento que adquieren). 

Yo estudié historia del arte en COU y disfruté de las obras que aprendimos, pero nunca de la misma forma que las disfruto ahora. Ya nunca veré igual ‘Las Meninas’ o ‘La noche estrellada’ después de hacer las tertulias artísticas dialógicas en la escuela, porque ahora cuando las veo me vienen recuerdos preciosos, unidos a las personas con quienes compartí diálogos, que aún le confieren mayor belleza de la que ya tienen. 

Por Sara Carbonell

Maestra de educación especial y primaria. Directora del CEIP L’Escolaica. Profesora asociada de la Universitat Rovira i Virgili. Sus líneas de investigación incluyen las Actuaciones Educativas de Éxito, la socialización preventiva de la violencia de género en las escuelas y la prevención de la violencia desde las primeras edades.